Antivacunas: entre negar el coronavirus y atribuirlo a un plan de dominación

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Las posturas sobre la pandemia y el coronavirus dentro de grupos antivacunas no son homogéneas. Hay quienes creen que el virus no existe y quienes aseguran que fue creado en laboratorio para destruir a la sociedad

En Bolivia existen dos posturas dentro de grupos antivacunas, por un lado, están quienes niegan la existencia del coronavirus y por otro, quienes lo atribuyen  a un “plan” diseñado por supuestas élites internacionales para aniquilar a la sociedad. Ambas posiciones tienen en común que usan contenido desinformante como argumento. 

¿Quiénes niegan la existencia del coronavirus?

Son organizaciones civiles que realizan protestas y marchas en distintos departamentos del país sin usar barbijo y que tampoco respetan otras medidas de bioseguridad como el distanciamiento físico.

La principal organización entre las que niegan la pandemia es Acción Humanista Revolucionario (AUR). Los miembros de este grupo están convencidos de que la COVID-19 “no existe” y tratan de persuadir a las demás personas a seguir esta línea.  

AUR fue fundado por Juan Santa Cruz Torrez, quien fue candidato a la presidencia en 1985 con esta misma sigla. 

Durante un cabildo digital desarrollado a través de Facebook, Juan Santa Cruz dijo lo siguiente: 

“El coronavirus no existe, COVID-19 no existe. (…) Todos hablan de la existencia del coronavirus, pero ¿alguien lo vio?, ¿filmó algo?… no, lo que hay es un montaje. Ningún laboratorio hizo eso -demostrar que existe- y si alguien dice que sí, es una expresión de un vendido a la élite”.

Los miembros de AUR repiten fielmente las palabras de su líder y además, aseguran que las vacunas contra el coronavirus causan impotencia, que son tóxicas, que contienen óxido de grafeno, que modifican el ADN, que quienes reciban la inyección “morirán” en poco tiempo, entre otros.

En una ocasión, este grupo aseguró que la señal 5G provoca muerte súbita en las personas vacunadas, cuyo extremo ya fue desmentido.

Con megáfono en mano, cargando panfletos y difundiendo imágenes o videos a través de un data show, AUR se hizo presente en las ciudades de Cochabamba, El Alto, La Paz, Potosí, Quillacollo, Sucre y Tarija

El propósito siempre es el mismo, convencer a las personas que la pandemia es un “invento”, que no es necesario usar barbijo y que las vacunas son “dañinas”. Incluso organizaron quemas públicas de barbijos. 

Las afirmaciones de AUR fueron desmentidas en diferentes oportunidades aquí, aquí, aquí y aquí. Incluso, se demostró con fotografías cómo es el virus de la COVID-19, de qué manera ataca a las células del cuerpo y cuánto mide aproximadamente.

¿Quiénes aseguran que el coronavirus fue planeado?

Además de agrupaciones, también existen periodistas y otros usuarios en las redes sociales que difunden por diferentes canales una serie de desinformaciones.

Una de estas personas es Pascual Mamani, quien se presenta como “Periodista Yo Pascual”.  

Pascual Mamani realiza transmisiones en vivo y publica videos donde asegura que la COVID-19 fue “planeada” para “despoblar” el planeta y organizar un nuevo orden mundial.

Según Pascual, el coronavirus se esparce a través de las antenas 5G, por eso insta a quemarlas, pese a que aún no se cuenta con esta tecnología en el país. A la vez, afirma que las vacunas fueron diseñadas para “experimentar” con las personas.

Mamani se presenta como comunicador social y cuenta con diferentes páginas en Facebook donde llega a tener hasta 39 mil seguidores. Sus teorías fueron desmentidas en diferentes verificaciones que se realizaron con anterioridad, las que puede ver  aquí, aquí y aquí

A las ideas erradas de Mamani se suman otros contenidos con desinformación difundidos en las redes sociales que acusan que la COVID-19 fue planeada, como los ejemplos que se comparten a continuación junto a los enlaces de las verificaciones efectuadas:

Estos y otros datos similares circularon en reiteradas oportunidades a través de grupos de WhatsApp y canales de Telegram bolivianos. 

Las teorías de ambos grupos fueron replicadas repetidamente en manifestaciones por algunos sectores sociales que se oponían a las vacunas y que exigían que se abroguen los decretos 4640 y 4641, con los cuales el carnet de vacunación se convertía en un requisito obligatorio para realizar cualquier tipo de trámite.

Durante las manifestaciones, parte de sus integrantes decían que las vacunas eran experimentales y otros que no se oponían a la inmunización, pero sí a los decretos.

Si desea saber más sobre la red antivacunas, puede ingresar a la siguiente página:

El carnet de “no vacunado” no es legal como afirmó Virginio Lema

 

Entre quienes afirman que la pandemia es parte de un plan de destrucción de la sociedad está la Coalición Mundial por la Salud y Vida (Comusav), la cual promueve principalmente el dióxido de cloro como tratamiento contra la COVID-19.

Sus integrantes se oponen a la vacunación al considerarla como “experimental” e incluso tóxica, a la cual se le atribuye un supuesto plan para favorecer a las grandes empresas farmacéuticas.

La organización se expande en más de 20 países y tiene a la médica boliviana Patricia Callisperis como presidenta en América. También forma parte de esta organización la periodista boliviana Karla Revollo, quien es vocera.

Esta organización no solo se opone a la vacunación contra la COVID-19, sino también al uso del barbijo.

Uno de sus principales líderes a nivel internacional es el alemán Andreas Kalcker, quien llegó a Bolivia en diferentes ocasiones para dar charlas sobre el uso del dióxido de cloro. 

Kalcker que se presenta como “investigador científico”, es uno de los difusores de la falsa teoría de que todas las vacunas contra la COVID-19 contienen “óxido de grafeno”, sustancia que según él “altera el campo electromagnético” del organismo y provoca la muerte de las personas.

Sin embargo, se pudo verificar que en la composición de las  vacunas contra la COVID-19 que han sido avaladas por los organismos de salud no se encuentra este componente.

Además, el alemán Kalcker, con residencia aparente en Suiza, tiene procesos judiciales en su contra en Argentina y España por delitos que atentan contra la salud. 

En el país, esta organización encabezó marchas de protestas en contra de las vacunas, realizó videos, seminarios, debates y charlas virtuales, donde se difundieron desinformaciones, como la teoría del óxido de grafeno, además de una masiva promoción del consumo del dióxido de cloro.

Todas estas organizaciones han difundido desinformaciones con el fin de frenar las campañas de vacunación en el país, aprovechando los grandes vacíos comunicacionales que dejan el Gobierno nacional y los regionales al momento de informar sobre la pandemia de COVID-19.