Bloqueos y transporte aéreo: las claves para entender el aumento del precio del pollo

El transporte terrestre de carne de pollo desde Santa Cruz hacia La Paz tiene un costo menor a Bs 1 por kilo, pero el uso de puentes aéreos debido a los bloqueos elevó ese monto hasta Bs 14 o Bs 15 por kilo, según productores y analistas económicos consultados.

Por: Helga Velasco

Los puentes aéreos habilitados por el Gobierno, con la cooperación de una aeronave del Gobierno argentino, han generado reacciones y polémica debido al precio final de la carne de pollo que llega desde Santa Cruz hasta La Paz.

En una entrevista realizada en Radio Fides, el viceministro de Comercio Interior y Logística Interna, Gustavo Serrano, fue cuestionado por el uso del avión Hércules argentino para transportar carne de pollo destinada a comerciantes privados, quienes posteriormente la venden en mercados y centros de comercio de La Paz. ¿Por qué se tomó esta determinación, ¿quiénes pagan el combustible? ¿qué dicen los expertos al respecto? En este Explicador te lo contamos.

El viceministro Serrano explicó que el avión fue facilitado por el Gobierno de Argentina para incrementar la frecuencia de los puentes aéreos, junto con el avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), con el objetivo de trasladar carne de pollo a los mercados paceños. Esta medida fue asumida luego de varias semanas de bloqueos que mantienen cercada a la sede de Gobierno.

Asimismo, indicó que el costo del combustible para estos vuelos es asumido por los comercializadores, quienes pertenecen al sector privado. Durante la entrevista, el periodista John Arandia cuestionó el uso de una aeronave prestada por Argentina para beneficiar a comerciantes privados.

Estas declaraciones generaron diversas reacciones y polémica en redes sociales (1, 2, 3) donde se cuestionó que el puente aéreo “favorezca al sector privado”; la diputada del PDC Sandra Rivero afirmó que existirían actos de corrupción en estos puentes aéreos mientras el precio de la carne de pollo en La Paz supera los 35 bolivianos por kilo, costo que incluye el precio de traslado del producto a traves del puente aereo por los bloqueos que han cercado al departamento de La Paz.

Bloqueos y transporte: el sobrecosto que elevó precios de Bs 1 a Bs 15

Actualmente, Santa Cruz concentra cerca del 70% de la producción nacional de carne de pollo y alberga el 100% de las incubadoras industriales del país, debido a que las condiciones de altura dificultan la incubación masiva en otros departamentos. Según la Asociación de Avicultores de Santa Cruz, en Bolivia se cargan semanalmente alrededor de 5,4 millones de pollitos parrilleros, lo que permite que diariamente salgan al mercado unos 777.000 pollos. 

Enzo Landívar, presidente de la Asociación de Avicultores de Santa Cruz, explicó que los efectos de esta crisis no son inmediatos ni de corto plazo, debido a que el ciclo de crianza de un pollo dura alrededor de seis semanas. Esto significa que el mercado todavía está vendiendo aves cargadas antes del inicio de los bloqueos. Por ello, las secuelas podrían sentirse entre seis y ocho semanas más, mientras el sistema productivo intenta estabilizarse nuevamente.

El dirigente cuestionó la efectividad del puente aéreo habilitado para trasladar alimentos al occidente del país. Indicó que diariamente deberían salir entre 200.000 y 230.000 pollos desde Santa Cruz hacia La Paz y otras ciudades, pero un avión apenas puede transportar unas 10 toneladas, equivalentes a unos 5.000 pollos por viaje. Además, el transporte aéreo encarece significativamente el producto: mientras el traslado terrestre cuesta menos de un boliviano por kilo, el aéreo puede elevarse hasta 14 o 15 bolivianos por kilo.

 

Según Landívar, existe una percepción errónea de que el envío de pollo por avión genera ganancias extraordinarias para los productores o intermediarios. Aseguró que ocurre lo contrario: las empresas asumen costos “infladísimos” para evitar pérdidas aún mayores, ya que mantener el pollo más tiempo en granja incrementa continuamente el costo de producción.

Ruptura de cadenas productivas por bloqueos: las alertas de los analistas

El incremento del precio del pollo en La Paz durante las últimas semanas no responde únicamente a una subida arbitraria de precios, sino a una combinación de bloqueos, ruptura de cadenas logísticas, costos extraordinarios de transporte y cambios en el modelo económico que sostenía alimentos subvencionados en Bolivia. Así lo explicaron los analistas económicos Fernando Romero y Jaime Bravo, quienes coincidieron en que el uso de puentes aéreos para abastecer al occidente del país refleja una situación excepcional y costosa.

Actualmente, el pollo que se produce en Santa Cruz —principal centro productor del país— se vende entre 14 y 15 bolivianos por kilo debido a la sobreoferta causada por la imposibilidad de trasladar la producción hacia el occidente. En contraste, en La Paz el kilo llegó a comercializarse entre 35 y 50 bolivianos, y un pollo entero alcanzó precios de hasta 120 bolivianos.

Ambos analistas explicaron que esta diferencia se debe principalmente al colapso del transporte terrestre provocado por los bloqueos y a la necesidad de reemplazar parcialmente esa logística mediante puentes aéreos.

El Gobierno habilitó vuelos de emergencia utilizando aeronaves bolivianas y un avión Hércules enviado por Argentina. Sin embargo, los analistas aclararon que estos operativos no constituyen “ayuda humanitaria” gratuita, sino un sistema logístico con elevados costos operativos. En particular, los privados están asumiendo el pago del jet fuel y otros gastos vinculados al transporte de alimentos.

Romero sostuvo que el encarecimiento del pollo es una consecuencia lógica del traslado aéreo. Explicó que, en condiciones normales, el transporte terrestre permite mantener precios relativamente estables entre Santa Cruz y La Paz, pero la interrupción de carreteras alteró completamente esa estructura de costos. Incluso advirtió que, si además de combustible se cobrara el costo total de alquiler del avión, mantenimiento, pilotos y operación aeroportuaria, el precio final sería todavía mayor.

Bravo coincidió en que el puente aéreo es insuficiente para cubrir la demanda total del mercado paceño, pero señaló que cumple un papel importante para evitar una crisis de abastecimiento más profunda y para impedir el colapso de las cadenas productivas. Explicó que los productores del oriente están vendiendo incluso por debajo de sus costos debido a que perdieron acceso a su principal mercado consumidor.

Entre bloqueos y desabastecimiento: las narrativas que asocian a privados con “negociados”

Jaime Bravo y Fernando Romero rechazaron las versiones que presentan el traslado aéreo como un “negociado” entre el Gobierno y empresarios privados. Recordaron que prácticamente toda la cadena de producción y distribución de alimentos en Bolivia es privada: productores, frigoríficos, transportistas, comerciantes y vendedores de mercados forman parte del mismo sistema económico.

El analista económico Fernando Romero afirmó que toda la cadena de comercialización de alimentos en Bolivia funciona a través de actores privados, desde grandes productores y frigoríficos hasta pequeñas comerciantes de mercados populares. Señaló que incluso las caseras de centros de abasto como Garita de Lima compran productos a distribuidores privados, generan empleo y pagan impuestos.

En ese contexto, sostuvo que el país no puede sostener indefinidamente un modelo basado únicamente en subvenciones y empresas estatales, ya que eso contribuyó a más de una década de déficit fiscal. Romero consideró que el Estado debe regular la relación entre compradores y vendedores para evitar monopolios, pero sin recurrir a subvenciones “insostenibles”, y aseguró que el sector privado actualmente cumple un rol clave para abastecer de carne y otros alimentos al mercado paceño en medio de la crisis logística causada por los bloqueos.

 

El analista económico Jaime Bravo afirmó que persisten “mitos” y “leyendas urbanas” que presentan al sector privado y a organismos internacionales como enemigos de la economía boliviana, cuando en realidad —según sostuvo— cumplen un rol clave en la generación de empleo, inversión y desarrollo productivo. Bravo señaló que toda la cadena de distribución de alimentos en mercados y supermercados funciona a través de actores privados, desde grandes empresas hasta pequeños comerciantes y caseras de mercados populares, quienes invierten capital y dependen de márgenes de ganancia para sostener sus negocios.

 

¿Por qué los precios no bajan de inmediato? El efecto de los bloqueos en las cadenas productivas

La Asociación de Avicultores (ADA) advirtió que otro de los efectos de los bloqueos es la reducción en el repoblamiento de granjas, debido a la caída de la demanda y las dificultades logísticas para trasladar insumos y producción. Las incubadoras comenzaron a disminuir la cantidad de huevos puestos a incubar y, según los datos del sector, la semana pasada se repoblaron apenas 5,2 millones de pollitos, mientras que esta semana la cifra bajará a 5 millones. De mantenerse esta situación, la oferta futura podría reducirse de 777.000 a 680.000 pollos diarios, un volumen que sería insuficiente para abastecer la demanda nacional.

En ese contexto, Landívar explicó que esta disminución podría generar un efecto contrario en los próximos meses. Actualmente existe sobreoferta en Santa Cruz y precios bajos para el productor; sin embargo, posteriormente podría registrarse escasez y un incremento sostenido del precio para el consumidor, especialmente en Cochabamba y el occidente del país, donde las granjas no pudieron ser repobladas con normalidad.

El representante de ADA Santa Cruz también señaló que el impacto económico alcanza a miles de familias vinculadas a la cadena avícola. Solo en Santa Cruz existen alrededor de 1.200 productores avícolas y, a nivel nacional, cerca de 5.000 productores de pollo y huevo, todos afectados directa o indirectamente por la crisis y los bloqueos.

Los analistas económicos Jaime Bravo y Fernando Romero coincidieron en que las consecuencias de los bloqueos no terminan cuando se despejan las carreteras. La recomposición de las cadenas productivas, la logística y la distribución puede tardar semanas o incluso meses.

Mientras tanto, la reducción en la producción, el incremento de los costos de transporte y la especulación en algunos eslabones de comercialización continúan presionando el alza de los precios de productos básicos como el pollo, el huevo y otros alimentos en La Paz.