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Ishop: el golpe maestro que robó millones en menos de cuatro meses

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Ishop: el golpe maestro que robó millones en menos de cuatro meses

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Al menos 5 mil personas en Bolivia bajaron la aplicación Ishop que resultó ser una estafa y logró recaudar millones de bolivianos con víctimas en diferentes departamentos

 

Por Sabrina Lanza

El once de octubre de 2021, cientos de personas denunciaron ante la opinión pública haber sido estafadas a través de la aplicación “Ishop”. Los testimonios dieron cuenta de un caso de estafa millonaria en todo el país en el que se ofrecía ganancias inverosímiles, entre el 3,5 y 5% diario, de total invertido.

Un grupo reducido de personas diseñó una aplicación móvil a la que bautizaron como “Ishop”. Los usuarios depositaban dinero en una cuenta bancaria y realizaban tareas sencillas en la aplicación, a cambio de duplicar su inversión en muy corto tiempo. Tras varios meses de un aparente buen funcionamiento en el que  las inversiones se duplicaban y el dinero podía ser retirado, los estafadores decidieron dar un golpe final inesperado para lograr su cometido y así, desaparecer con todo lo recaudado. Tres días antes de que la aplicación “Ishop” deje de funcionar, los estafadores ofrecieron una promoción excepcional: invertir 10 mil bolivianos para triplicarlo y recibir 30 mil.  Horas después de esta promoción, cuando ya varios usuarios realizaron depósitos, los estafadores huyeron y cerraron la aplicación dejando frustración, impotencia y grandes pérdidas entre sus usuarios.

“Pedí a Dios que esos 18 días que necesitaba para recuperar mi inversión pasen rápido, pero eso no sucedió, ellos ya estaban de salida”, confiesa Miguel*, una de las víctimas de la estafa de Ishop. Con el temor de un atleta que sabe que puede perder la carrera, así Miguel ingresó a la aplicación de Ishop. Lo que más temía, perder su capital, acababa de ocurrir, y lo que le sorprendió más fue saber que como su historia, existían cientos más.

¿Qué hizo que tantas personas apostaran por invertir en Ishop? En gran parte fue la confianza, un bien preciado cuyo factor determinante es el tiempo. Y así fue como lo consiguieron, manteniendo activa la aplicación, sin reclamos y con las promesas cumplidas por al menos cuatro meses. Además, fue un negocio que se conocía por el “boca a boca”. Un amigo, un familiar o una pareja llamaban a usar esta aplicación para obtener grandes beneficios ¿Cómo decir que no a un negocio que parece funcionar y que es recomendado por un ser querido?

¿Cómo funcionaba la aplicación de Ishop?

Ishop es una aplicación que fue creada el 30 de julio de 2021, según figura en los registros de Play Store de Google. En su descripción, se identifica como una herramienta de “ayuda a las plataformas de comercio electrónico de Internet para aumentar las ventas de productos”. Entre estas empresas se mencionaban a Ebay, Amazon, Lazada, Paypal Mall, Mercado Libre, Linio, entre otros. En este texto no se mencionaban inversiones de por medio.

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APP ISHOP

Para conocer su funcionamiento recabamos testimonios de los afectados. Según los usuarios, la aplicación presentaba un menú principal donde aparecían diversas pestañas, la primera de “casa” con las opciones de “Recargar”, “Retirada”, “Información”, “Compartir”, “Servicio” y “Video”. La opción “Recargar” era para poder subir el comprobante del depósito bancario de la inversión que realizaba el usuario. El botón de “Retirada” era para solicitar el retiro de ganancias. Mientras que los botones de “Compartir”, “Información” y “Video” se encontraban inactivas, únicamente con el comunicado de que las mismas no estaban en funcionamiento.

La segunda pestaña era la de “Actividades”, la tercera de “Tienda”, la cuarta de “Grabar” y la quinta de “Yo”. En “Actividades” se mostraban las promociones por inversiones, en “Tienda” se mostraban las tareas que debía realizar el usuario, la opción “Grabar” no funcionaba y la de “yo” era donde se mostraban las inversiones y ganancias totales por día. 

¿Qué se hacía entonces en la aplicación? Primero, el usuario ingresaba al botón de “Tienda”, donde se mostraban 30 productos supuestamente comprados a través de las plataformas digitales Ebay, Amazon, Lazada, Paypal Mall, Mercado Libre y Linio que debían ser enviados a una dirección que se señalaba ahí mismo. Se trataba de solo dos pasos, elegir el producto y hacer clic en el botón enviar. Luego de cumplir esto, debía hacer el depósito del monto que quería invertir el usuario a una cuenta bancaria que se mostraba en el botón de “recargar”, consecuentemente se debía subir el comprobante del depósito en el mismo botón. Después de unas horas, el monto de inversión ya figuraba en la pestaña de “Yo”. En los siguientes días, el usuario podía ver a través del botón “Yo” cómo había iba creciendo su inversión. Finalmente, cuando deseaba hacer un retiro debía ingresar al botón “Retirada” para solicitarlo, llenado los datos personales de la cuenta bancaria donde el usuario quería recibir su dinero.

Menú de la aplicación

¿Cuánto era el porcentaje de ganancias?

Antonio Millán, un joven que decidió hacer uso de la aplicación por recomendación de sus familiares, explicó que la misma era de uso sencillo.  Según Antonio, luego de completar las tareas de envíos de productos en la aplicación, se debía realizar el depósito de su inversión a través de una transferencia digital o un depósito bancario a la cuenta establecida en la aplicación cuyo titular tenía el nombre de Maritza Aramayo. Los montos de inversión podían variar desde un mínimo de 50 bs y un máximo de 200 mil bs.  “Depende a la inversión ganabas un crecimiento en porcentaje desde el 3.5 % hasta el 5,5% diario (…) primeramente depositabas dinero a la cuenta de una persona que se llamaba Maritza Aramayo y también creaban grupos de WhatsApp entonces tenías que mandar la captura y subirla a la plataforma para que eso te aparezca en tu cuenta”.  De esta manera, muchos usuarios con la intención de tener mayores ganancias, invertían más y cada vez más.

La mayoría de los afectados relataron que comenzaron con inversiones mínimas para asegurarse del funcionamiento de la aplicación, una vez que veían que su dinero crecía, comenzaban con los números grandes. Además, la mayoría mencionó que llegó a usar la aplicación por recomendación de algún familiar o un amigo. Así mismo, se conoció que los estafadores publicitaban la aplicación a través de Facebook.

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¿Cuánto dinero perdieron los usuarios de Ishop?

Pese a la pérdida de su inversión, Miguel se considera afortunado. “Yo considero que he sido suertudo al no perder tanto dinero, porque he escuchado personas que han depositado 200 mil, 400 mil, mucho dinero (…) yo estaba a punto de prestarme un monto fuerte, pero gracias a Dios no conseguí y solo puse lo que estaba ahí”.

En el caso de Antonio, comenzó con una inversión de mil bolivianos, luego 2.500 y finalmente 5 mil bolivianos en tres cuentas, es decir un total de 15 mil bolivianos.

“A un principio no sabíamos que había tanta gente involucrada entonces fue cuando ya muchos de nosotros empezamos a poner hasta 5 mil bolivianos, 10 mil bolivianos. Yo empecé con una inversión de mil bolivianos luego fui poniendo en diferentes cuentas a 5 mil bolivianos”, relata Antonio.

De esta forma, muchos apostaron por invertir más al ver que su ganancia crecía y que podía ser retirada, con ciertas reglas del juego que fueron claves para propiciar la estafa. ¿De qué manera se solicitaba el retiro de dinero? Primero, se debía realizar la solicitud a través de la aplicación. En tanto, los depósitos de las ganancias solo serían posibles de lunes a viernes. Por ello, los usuarios sabían que sólo podrían recibir su dinero entre semana y no así sábado o domingo.

“En la aplicación estaba el botón del retiro y lo único que teníamos que poner eran nuestros datos el número de cuenta y cuánto quería retirar y seguramente en su excel que tenían ponían tal persona ha pedido para mañana mil bolivianos y mandaban a una persona de procedencia china a hacer el depósito y se quedaban con un 5% de lo que se pedía”, contó Miguel.

Así, de agosto hasta casi finales de octubre los usuarios invirtieron y retiraron dinero sin mayor problema. Por ejemplo, si se invertía 1000 bolivianos se tenía una ganancia del 3,5% es decir que la inversión crecía 35 bolivianos por día. “De esa manera nuestro mismo dinero nos daban, mordíamos el anzuelo y de hecho reclutábamos a más gente, esa fue una estrategia excelente la verdad”, dijo Miguel.

El último golpe maestro

Días antes de la caída de la aplicación de Ishop, los estafadores prepararon su movimiento final para obtener un mayor botín. El día jueves 10 de octubre lanzaron una promoción tentadora: por una inversión de 10 mil bolivianos, la ganancia llegaría a los 30 mil. “Una semana antes anunciaron que si depositaban 10 mil les devolvían 30 mil bolivianos y aparte les iba a dar un viaje por toda Bolivia”, comentó Antonio. Miguel dijo que esta era una promoción “muy fantasiosa” y no se animó a invertir esa vez. Sin embargo, muchos se dejaron convencer por esta propuesta e hicieron la inversión. Al darse la misma casi al final de la semana los usuarios podían solicitar su dinero ganado recién el día lunes. Por esta razón, el lanzamiento de esta promoción fue estratégico, ya que los estafadores sabían que los usuarios no notarían ningún extraño movimiento al no poder acceder a sus ganancias el fin de semana.

Última promoción de aplicación Ishop

“Esta supuesta promoción apareció un día jueves, mucha gente con la que me contacté habían depositado los 10 mil bolivianos y esa gente me comenta que habían creado grupos y en esos grupos habían ya casi 200 personas que había depositado 10 mil bolivianos o incluso más y cuando llegamos a la FELCC habían personas que habían depositado 40 mil hasta 70 mil bolivianos”, relató Antonio. Cuando el lunes llegó, las ganancias y los administradores del negocio habían desaparecido.

El estallido del engaño

El lunes 13 de octubre, la estafa de Ishop estalló. Usuarios de La Paz, Chuquisaca, Tarija, Santa Cruz y Cochabamba se vieron sorprendidos por la falta de respuesta de los administradores de Ishop. El reclamo fue inmediato, pero no había respuestas. “Ya se destapó la olla, no contestaban al WhatsApp y había no sé cuántos grupos de WhatsApp de 150 personas póngale unos 20 grupos o más a nivel Bolivia y yo estaba en uno de ellos y el administrador muy prepotente no le podías decir nada”, dijo Miguel.

Estafadores creaban grupos de WhatsApp con más de 200 miembros para promocionar ofertas de la aplicación Ishop

Al percatarse de la ausencia de los gestores de la aplicación, las víctimas se hicieron presentes en la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen, para presentar la denuncia. El abogado defensor de casi 700 víctimas de Ishop, Jose Luis Fuentes explicó que tras presentarse esta denuncia se realizó la detención de cuatro personas (dos de nacionalidad boliviana y dos de nacionalidad china) y además se amplió la misma a nueve personas más. Es decir que al menos 13 personas estarían involucradas en esta estafa como principales autores. “Ahorita estamos en etapa de investigación en actos investigativos, el Ministerio Público, tiene seis meses para presentar todas las pruebas correspondientes después de eso se va a realizar la denuncia formal o bien va rechazarla y si fuera así nos vamos a juicio ahí serán parte todas las personas que estamos asesorando”, explicó Fuentes. Señaló que el caso es complejo y que por cuidar los avances de la investigación se prefiere guardar los detalles. “Es un tema complicado el proceso, no es algo normal, es un tema cibernético también hay que hacer el estudio del software de la aplicación, la computadora secuestrada de los equipos es todo un proceso investigativo que se está realizando yo de antemano pediría a las victimas tengan conocimiento que estamos a la espera de un juicio”, detalló. Apuntó que el delito por el que se acusa a los autores, es el de estafa agravada con múltiples víctimas, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y legitimación de ganancias ilícitas. Al respecto, el Fiscal Departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca dijo que un nuevo fiscal fue asignado al caso pero no dio más detalles.

Al respecto el abogado y magíster en Derecho de Nuevas Tecnologías, David Oliva, señaló a la crisis económica que se vive en el país por los efectos de la pandemia como una de las principales razones por las que muchas personas que tienen necesidad de generar más recursos, caigan en este tipo de estafas. Además, enfatizó que se debe diferenciar entre los delitos informáticos y los crímenes digitales. “Los delitos informáticos son aquellos tipos penales que han sido legislados y tipificados en el código penal que es el acceso indebido, la manipulación informática y por otro lado, tenemos el crimen digital que son aquellos delitos tradicionales que se realizan por medio de las nuevas tecnologías. En este caso (Ishop) no hablamos de un delito informático porque no se manipuló ningún dato. Sino que lo que hizo fue realizar una estafa es decir un delito tradicional por medio de medios informáticos”, detalló.

En tanto, la investigación de éste crimen digital continúa avanzando, aunque las víctimas ya casi han perdido la esperanza de recuperar su capital. Tras la aprehensión de una de las autoras (Maritza Aramayo), se logró recuperar sólo 200 mil bolivianos, aunque el Estado de Cuenta (Banco Ganadero) en el que se realizaban los depósitos llegó a los 5 millones de bolivianos. Esta cuenta es la que figuraba en la misma aplicación y grupos de WhatsApp para que los usuarios puedan realizar los depósitos de sus inversiones. Al ser la única que se nombró para estos depósitos, recibió una millonaria cifra. Consecuentemente, la titular de la cuenta, Maritza Aramayo fue la primera persona que fue aprendida por el caso de Ishop. Consultamos a la Asociación de Bancos Privados de Bolivia sobre qué procesos si iniciaron tras conocer las irregularidades de esta cuenta, sin embargo desde su agencia de Comunicaciones manifestaron que no se pronunciarían al respecto.

Estado de cuenta de Maritza Aramayo

“Han caído profesionales, amas de casa, abogados, doctores, ingenieros, había de todo dentro de este grupo de los que caímos, así que ya no me sentía tan mal después de conocer que mucha gente así como yo había pensado que lo de Ishop era verdad”, confesó Miguel.

Según datos de la aplicación al menos 5 mil usuarios la descargaron, por el momento 700 ya han hecho un apersonamiento ante la Fiscalía de Santa Cruz. Según las investigaciones, se conoció que  los autores de procedencia china que participaron del crimen, son propietarios de los supermercados “Wonderful” de Santa Cruz y que también contaban con cuentas bancarias en el Banco Ganadero.

Supermercado “Wonderful” es de propiedad de uno de los autores de estafa de Ishop

Las investigaciones de los actuados aún siguen en pie y se tiene un plazo establecido por la Fiscalía hasta marzo del siguiente año para mostrar las pruebas de los crímenes cometidos. La complejidad del caso pone en escenario diversas preguntas sobre la efectividad de la justicia en este tipo de crímenes tradicionales pero cometidos a través de tecnologías digitales.

En este caso ninguna de las víctimas logró conocer personalmente a los estafadores. Esto hace también más difícil la identificación de los autores. Por otro lado, Oliva hace énfasis en la actualización de los procedimientos de investigación en caso de crímenes digitales. Apuntó que no simplemente se debe ampliar el catálogo de delitos, sino que se deben mejorar los métodos de investigación. “Creo que la piedra angular para poder actualizar nuestra justicia está en el procedimiento, en darles las herramientas necesarias para que la fiscalía, la fuerza pública, pueda perseguir de manera idónea este tipo de delitos entonces realmente (…) por ejemplo, una medida cautelar efectiva contra un medio informático porque mientras la policía está secuestrando la computadora, la cuenta se encuentra en la nube y por más que yo tenga la computadora, el criminal está eliminando la prueba. Entonces hay que entender esta agilidad que es necesaria para dar fin o precautelar la prueba y eso tiene que ser a través de los mecanismos”.

Por su lado la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), a través de un comunicado del 13 de octubre, casi dos días después de que se conociera la Estafa Ishop, alertó “(Ishop) no cuenta con licencia de funcionamiento otorgada por ASFI, por lo que, se alerta a la población a tener el cuidado necesario en cualquier tipo de operaciones financieras con empresas no reguladas, sobre todo en los casos que utilizan plataformas digitales”. Así mismo, manifestó que en el marco de sus atribuciones, la ASFI realiza constante monitoreo en redes sociales e Internet, con el fin de identificar actividades financieras ilegales para asumir las acciones legales correspondientes. Quisimos conocer más sobre las acciones que realizó la ASFI en este caso, sin embargo no obtuvimos respuesta a nuestra solicitud.

¿Pero qué pasa con los usuarios? La falta de una educación sobre el manejo de nuevas tecnologías, también ha jugado un papel importante para que se dé lugar a este tipo de crímenes digitales. “Mucha gente cree que sabe utilizar tecnologías porque es capaz de utilizar un Excel o un Word pero para mí saber utilizar la tecnología es ser consciente de los derechos que tienes en la red y ser consciente de cómo protegerlos, es como yo no puedo decir que  se cruzar la calle solo porque puedo poner un pie delante del otro, yo sé que se cruzar por la calle porque sé que hay tráfico y semáforos y pasa  lo mismo con internet yo sé que pasa lo mismo, no porque pueda hacer una cuenta y utilizarla sino porque sé que estoy en una esfera pública que implica diversos riesgos”, explicó Oliva.

Las víctimas de Ishop, no sólo se han sentido frustrados por la estafa, sino también por haber convencido a amigos y familiares de usar esta aplicación. Por ello, es importante también el uso responsable de tecnologías con el debido conocimiento de lo que conllevan.

Este es un punto clave que nos deja como reflexión pendiente: aprender sobre nuevas tecnologías no sólo trata de conocer sus métodos o procedimientos, sino también los derechos y riesgos que conlleva. Hacer uso de las mismas debe ir acompañado de responsabilidad y conocimiento. Asegurarse de conocer su origen, quién creó la aplicación, que evidencias reales hay de su éxito, y claro no olvidar que el dinero fácil en poco tiempo, siempre será señal de una posible estafa.

 

*El nombre ha sido cambiado por motivos de privacidad

 

Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight XI de Apoyo a la Investigación Periodística en Medios de Comunicación que impulsa la Fundación Para el Periodismo con apoyo de National Endowment for Democracy (NED).