¿Síntomas que alertan el COVID-19 o ataques de ansiedad? Hay formas de diferenciarlos – Bolivia Verifica
¿Síntomas que alertan el COVID-19 o ataques de ansiedad? Hay formas de diferenciarlos

Bolivia Verifica

Somos un medio digital sin fines de lucro ni tendencia política que se dedica a la verificación de noticias falsas (fake news) y del discurso público para luchar contra la desinformación y mejorar la participación democrática.

Coronavirus

¿Síntomas que alertan el COVID-19 o ataques de ansiedad? Hay formas de diferenciarlos

Compártelo por:

Foto: Elsevier

El temor a contraer el COVID- 19 provoca, en muchos casos, ataques de pánico con síntomas que pueden confundirse como los que se presentan cuando uno tiene la infección. ¿Cómo diferenciarlos?

El propio cuerpo humano o concretamente la mente puede engañarnos al confundir los síntomas de la ansiedad con los síntomas del COVID-19.  Se debe analizar los síntomas y tomar las precauciones correspondientes. 

¿Te sientes con frecuencia con una sensación de ahogo? ¿te sofocas? ¿Sientes que el corazón se te acelera o te vienen palpitaciones? o ¿Dolores musculares?

De acuerdo a médicos y otros especialistas que han mencionado el tema en distintas publicaciones, a nivel mundial, la ansiedad es una reacción normal y frecuente en medio de la cuarentena y el temor generado ante el contagio, además de la imposibilidad de tener la vida social a la que la mayoría de las personas estaba acostumbrada.

La ansiedad está asociada al estrés y a la depresión, signos que se agudizan en tiempo de pandemia según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que a través de un documento reveló que estos síntomas surgieron también en 2003 con el brote del SARS. 

Luis Antonio Carvalho, psicólogo, le explicó a Bolivia Verifica que se trata en realidad, de la sensación de “estar atrapado”, sentimientos primigenios, que existen desde la misma presencia del ser humano sobre la tierra, cuando éste era nómada. “El estrés porque el hombre debía estar alerta a la mínima señal para defenderse, la ansiedad porque sentía que le faltaba algo ya sea para alimentarse, abrigarse y la depresión porque debía cambiar el mundo que lo rodeaba, ya que éste lo afectaba”.

Estas sensaciones que hoy surgen como síntomas con cierta regularidad y fuerza se deben vencer, según Carvalho, desde el propio pensamiento.

 “Hay que usar los consejos, uno de ellos es ir a buscar un olor fuerte, como el vinagre, si lo puedes oler estás ansioso y si no, entonces debes buscar hacerte la prueba del COVID, esto no falla y te ayuda a identificar si lo que tienes es solo ansiedad. La mente y el cuerpo no están acostumbrados al hecho de estar encerrados por eso se produce ansiedad”, explicó.

El médico Miguel Delgado, ex director del Servicio departamental de Salud (Sedes) Cochabamba, le explicó a Bolivia Verifica que eso se da por un estado de “aprensión psicoactiva que tiene el ser humano por el temor, nerviosismo. El ser humano ha estado expuesto al bombardeo de mucha información, mensajes sobre la enfermedad e información sobre los síntomas, entonces todo eso produce un estado de ansiedad, una serie de susceptibilidades y la gente piensa que tiene el coronavirus y en realidad solo es parte de su confusión, claro en algunos casos”.

Claudia Peffaure Oller, psicóloga, dice: “Claramente estamos en una etapa donde el trastorno de ansiedad y depresión están muy activos. La psicosis por esta nueva enfermedad afecta a un montón de personas que ante esta situación no saben cómo lidiar con el estrés que provoca, y es lógico que muchas personas no sepan manejar el estrés y la ansiedad”.

Foto: Mente asombrosa

Pero ¿Cómo evitamos la ansiedad o cómo la desenmascaramos?

Carvalho explicó que uno puede buscar oler un aroma intenso, fuerte. Delgado dijo que depende mucho de la fortaleza de la persona particular y de la habilidad que tenga para lidiar con lo que hoy se vive de manera colectiva. El médico recordó que para evitar cuadros muy fuertes de ansiedad es bueno saber que el COVID-19 solo se contagia por vía directa con la saliva de un enfermo, por las gotículas que salen cuando esa persona enferma ría, hable, cante, etc. Y la forma indirecta es cuando una persona ha tocado una superficie contaminada y sin lavarse las manos se toca los ojos, la nariz o la boca, por eso es necesario que luego de tocar superficies expuestas a mucha gente, uno se lave las manos, si se siguen correctamente las medidas de prevención, nadie tiene porqué asustarse ni sufrir ansiedad. El virus no se transmite por la piel ni por el aire”, acotó.

Los síntomas que se confunden con más frecuencia son: 

La dificultad para respirar, las palpitaciones en el pecho, los dolores musculares, los sofocones, síntomas que, sin embargo, si se trata de ansiedad pueden pasar después de un tiempo y siempre que la persona ponga la voluntad para detectar lo que realmente le sucede.

Carvalho por su parte recordó que al estar ante una posibilidad cierta de tener COVID-19, es mejor acceder a la prueba por el bien de las personas que nos rodean. El psicólogo recomendó practicar deportes en casa, realizar actividades nuevas, estudiar o aprender cosas nuevas, una forma de combatir el estrés es la actividad o la dedicación a cosas que a uno le pueden gustar.

La OMS alerta que sobre todo es el personal de salud el que sufre ansiedad, sin embargo, las recomendaciones que plantea el organismo coinciden con las recomendaciones de los profesionales en salud física y mental y son las siguientes:

    • Descansar y hacer pausas durante el trabajo o entre turnos 
    • Alimentarse saludablemente y en cantidad suficiente
    • Realizar actividad física en casa
    • Mantenerse en contacto con la familia y los amigos 
    • Evitar el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas 
    • Practique las estrategias que más le resulten para relajarse y manejar el estrés 
    • Tómese un descanso de la cobertura mediática de COVID-19 
    • Recurra a sus colegas o a otras personas de confianza para recibir apoyo 

 

  • Solicite ayuda si se siente abrumado o preocupado porque la situación esté afectando su capacidad de cuidar a su familia y a sus pacientes.