Es engañoso afirmar que esta sikureada fue grabada en Bolivia: el video corresponde a Perú
Un creador de contenido afirma que los bolivianos se estarían preparando para “hacer caer” al presidente Rodrigo Paz a través de unos cánticos a los que denomina “plegarias de la muerte”.

Por Adriana Olivera
Omar Silvestre, creador digital de Salta (Argentina), subió un video donde asegura que “Rodrigo Paz va a caer” porque “los sikuris ya empezaron a cantar las plegarias a la muerte”. No obstante, el video que Silvestre muestra no es de Bolivia, sino que la grabación es parte de un documental que se filmó en Perú y está relacionada con el gobierno de la expresidente Dina Baluarte, por lo que es engañoso.
“¡Rodrigo Paz va a caer! El pueblo de Bolivia se prepara para convivir con la muerte. Los sikuris ya han empezado a cantar su plegaria a la muerte, a la justicia y al martirio“, comenta el creador de contenidos mientras difunde un video de un grupo que canta una sikureada.
¿Los sikuris le cantan a la muerte?
El material es de un grupo de personas que tocan y cantan una sikureada (una manifestación cultural, musical y dancística originaria del altiplano andino, declarada Patrimonio Cultural de Bolivia). La letra de la canción “Pueblo Unido” dice:
“El día que yo me muera, que los sikuris no falten. Morir luchando por nuestra patria entre tanta injusticia.
Quechuas y aymaras luchando siempre unidos”.
Sin embargo, la sikureada, interpretada con el siku —una flauta de pan andina—, no está “cantándole a la muerte”, sino que evoca la memoria viva, la justicia social y el fuerte lazo de hermandad entre los pueblos quechuas y aymaras.
Esta canción fue interpretada en Perú
Este evento no se realizó durante los 50 días de conflicto que se viven en el país, sino que pertenece a otro contexto. El creador de contenidos utilizó el video para engañar a su audiencia y decir que “el pueblo de Bolivia se prepara para convivir con la muerte”.
Este encuentro de sikuris tuvo lugar en la ciudad de Juliaca de Perú, en febrero de 2023. Según un reporte del medio de comunicación La República, este acto se dio en conmemoración de la masacre en Juliaca, que hace referencia al asesinato de 18 personas por parte de la Policía Nacional, que abrió fuego contra manifestantes que protestaban en contra del nuevo gobierno de Dina Boluarte.
Este hecho sucedió el 9 de enero de ese año, un mes después de que el expresidente Pedro Castillo declarara un autogolpe y Boluarte asumiera la Presidencia.
“Los integrantes de la agrupación tocaron y cantaron con el sentimiento que solo se puede expresar cuando alguien está herido por la muerte de sus coterráneos, sobre todo con estos músicos y bailarinas que se mueven al compás de su instrumento de viento andino”, relató La República.
La nota también explica que una de las víctimas de esta masacre fue un estudiante de medicina que ayudaba a los heridos y que, además, formaba parte del grupo de los sikuris.
Este mismo material es parte de la película “Uyariy” (“Escuchar”, en quechua) del cineasta peruano Javier Corcuera, que se estrenó el 9 de enero de 2026.
“El material reúne testimonios de madres y familiares, imágenes del altiplano, cantos de protesta y las voces de jóvenes y de toda una comunidad que aún sostiene el duelo y la lucha“, informó RPP.
En las imágenes se observan frases como: “Renuncia, Dina, asesina” o “Dina, Juliaca te repudia”.
Esencia del Sikuri
De acuerdo con el libro Música Andina, del investigador antropólogo Ricardo Mújica, la interpretación de los sikuris está “vinculada a los ciclos agrícolas y pecuarios de las comunidades andinas”. La obra señala que las tonadas con siku forman parte del awtipacha o época seca y que eran ejecutadas para “asegurar el viento y la helada en beneficio de la comunidad”.
En el caso de la ganadería, se relaciona con el qarwa k’illpawi o marcado de llamas, y celebraciones como el k’illpawi y el wayñuña, vinculadas a la identificación del ganado. Asimismo, después de Semana Santa, esta expresión musical forma parte de ceremonias dedicadas a los camélidos, especialmente a la alpaca o julina.
Además de agradecer por la producción agrícola y ganadera, la sikureada también es parte de los rituales relacionados con la Pachamama (Madre Tierra) y los cerros sagrados que son parte de la naturaleza y protectores de las regiones.
Según Mujica, los sikuris también tienen presencia en festividades rituales realizadas durante el Mara T’aka o Año Nuevo Aymara, así como en celebraciones religiosas incorporadas durante la Colonia, entre ellas Corpus Christi y Todos Santos, que no necesariamente cantan a la muerte, sino a las almas que vienen a visitar el plano terrenal.
En resumen, la sikureada “es una práctica cultural aymara integral, conformada por música y danza, en la que participan hombres y mujeres” (Patrimonialización de la música-danza de la Sikuriada: Tensiones entre Patrimonio Cultural Inmaterial, propiedad y desigualdad en localidades del altiplano boliviano – Ricardo Mújica).
Si bien el video grabado en Perú tiene un tono de protesta, este, como ocurre en otros géneros musicales, expresa demandas de justicia vinculadas a un contexto específico. Sin embargo, la sikureada no constituye una plegaria a la muerte. Por ello, la interpretación difundida por Silvestre y el video que comparte omiten ese contexto y resultan engañosos.