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Desde la intrascendencia hasta su consolidación: La historia del Órgano Electoral en Bolivia está teñida por intereses políticos

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Desde la intrascendencia hasta su consolidación: La historia del Órgano Electoral en Bolivia está teñida por intereses políticos

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Luego de las elecciones de 2019, el sistema electoral boliviano y su administración quedaron afectados en su credibilidad. Con la consolidación del proceso electoral en 2020, el nuevo presidente del TSE, Salvador Romero, espera que la institución recupere la confianza de la población y se fortalezca

Las elecciones de octubre de 2019 en Bolivia fueron anuladas debido a irregularidades que fueron detectadas en el informe de la auditoría que hizo la Organización de Estados Americanos. Varios elementos generaron incertidumbre en el proceso, entre ellos la suspensión del sistema de conteo de votos preliminar y otras irregularidades con las actas y papeletas de votación. Durante los días posteriores a la votación, se generó un clima de violencia y confrontación debido a las denuncias de fraude electoral.

Lo mencionado provocó que la credibilidad en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) quede en entredicho. En las elecciones 2020, pese a que el padrón fue saneado y no hay evidencia de fraude electoral, algunas voces reclaman una auditoría y denuncias irregularidades.

Bolivia Verifica rememora en la presente nota, la historia del organismo electoral y los principales hitos desde su creación hasta la actualidad.

Los primeros años

El Órgano Electoral nació junta con la república en 1825 como cuarto poder del Estado. De acuerdo a investigaciones desarrolladas por personas relacionadas al organismo, fue una creación solo nominativa pues en los hechos siempre fue administrado por el Ministerio de Gobierno o el presidente de turno. Esa situación se mantuvo así hasta 1956.

Hay dos años en los que se marca un hito en la historia del Órgano Electoral. El primero es 1956, cuando el gobierno de Paz Estenssoro crea la Corte Nacional Electoral (CNE) mediante el Decreto 4315, encargándole preparar la primera elección con sufragio universal. Ese año, la corte tenía siete miembros titulares: dos designados por el Poder Judicial, dos por el Legislativo, dos por el Ejecutivo y el director de la Oficina Nacional Electoral, dependiente de la CNE.

El segundo año importante es 2010. El 18 de junio de ese año, la CNE se convierte en el Órgano Electoral Plurinacional con la aprobación de la Ley 018 que entra en vigencia, días después, se promulgó la Ley del Régimen Electoral, dos leyes fundamentales para el funcionamiento de los procesos electorales y de los tribunales electorales. Es decir que la Corte Nacional electoral tuvo vigencia entre 1956 a 2010.

La investigadora y responsable del Centro de Investigación del actual TSE, Zumilda Quisbert, explicó que las leyes fueron flexibles en cuanto a la conformación de vocales, por un lado, partidaria, por otro, independiente. Un ejemplo es que, en 1986, de acuerdo a la Ley 857, la CNE tenía 7 vocales titulares, uno designado por el Senado, uno por la Cámara de Diputados, uno por la Corte Suprema de Justicia, uno por el presidente y tres por cada uno de los partidos que hubiesen obtenido mayor cantidad de votos en las elecciones generales.

Posteriormente se estableció que los vocales de la CNE y de las Cortes Departamentales debían ser elegidos por dos terceras partes de votos del total de miembros del Congreso, además de un miembro designado directamente por el Poder Ejecutivo.

El propósito, explicó la investigadora, era que el oficialismo y la oposición de común acuerdo elijan personalidades sin vinculaciones partidarias.

Etapas en la historia de la CNE

Salvador Romero, actual presidente del TSE, explicó en entrevista con este medio que el Órgano Electoral, compuesto por la Corte Nacional y nueve cortes departamentales, nació en 1956 con Hernán Siles.

Romero hizo una investigación cronológica a partir de 1956 en la que plantea tres etapas:

  • La primera entre 1956 y 1985, cuando el funcionamiento del Órgano Electoral no era permanente y muchos procesos se realizaron con la sospecha de “irregularidades” por el dominio del gobierno sobre la institución.
  • La segunda va desde 1985 hasta 1991, en esta etapa el organismo electoral desarrolló actividades constantes, pero bajo el control de los partidos políticos lo que también generó dudas sobre su accionar y la legitimidad de los resultados.
  • La tercera etapa es desde 1991 hasta 2007 cuando el sistema político acordó conformar la Corte Nacional Electoral (CNE) totalmente imparcial e independiente.

Antes de ese orden por etapas, Romero explicó que lo que se tuvo desde el inicio de la República hasta la creación de la Corte Nacional Electoral fue una institución manejada por los gobiernos de turno, un sistema similar al europeo. Luego se optó por el modelo latinoamericano, de consolidar un organismo independiente. Uruguay fue el país que impulsó ese modelo desde 1920.

Una versión similar comentó el analista e investigador Carlos Cordero, quien también trabajó en la documentación histórica de la CNE (Historia Electoral de Bolivia 1952-2007). El académico señaló que, durante las primeras décadas posteriores al nacimiento de la República, en Bolivia se gobernó sin parlamento (el equivalente a lo que hoy es la Asamblea Legislativa).

“Hacía falta llamar a elecciones para conformar la cámara de Tribunos, la de Diputados representantes y el Órgano Electoral, ninguno de esos tres órganos llegó a funcionar nunca, pero hay historiadores que suponen que funcionaron”, dijo.

Cordero puntualizó que los primeros años desde 1825 hasta 1829 fueron convulsos, los gobiernos fueron efímeros, el parlamento funcionaba una vez al año y luego era disuelto.

Por ese motivo la existencia de un Órgano Electoral fue solo nominativa, cuando se decidía convocar a elecciones, esa institución era conformada, pero solo para ese proceso, no fue permanente en el tiempo.

La responsable del Centro de Información del Tribunal Supremo Electoral, Zumilda Quisbert señaló también que los años anteriores a la revolución nacional (1952) fueron años de poca permanencia del Órgano Electoral y de constantes observaciones, lo que se extendió posteriormente pero con algunas variantes.

Algunos hitos históricos

  • En 1951 en Bolivia se organizó la última elección con “voto calificado”, es decir que el voto se reservaba solo a los hombres que pudieses acreditar instrucción y rentas. Ese año se impuso el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), encabezado por Víctor Paz y Hernán Siles. Pero Mamerto Urriolagoitia prefirió entregar el gobierno a los militares.
  • En abril de 1952, estalló la revolución. Obreros, mineros, policías, dirigidos por el MNR, derrotaron al Ejército, impusieron a Paz en la Presidencia.
  • El gobierno del MNR se destacó por tres transformaciones: Nacionalización de las minas, la Reforma Agraria y el Sufragio Universal sin ningún tipo de distinción, es decir, abierto a los analfabetos, a las mujeres y a los indígenas.
  • El gobierno de Paz creó la Corte Nacional Electoral (CNE) en 1956. Esa creación fue realizada al margen de la Constitución de entonces. Recién en 1961 se aprobó la primera Constitución posrevolucionaria que integró a los órganos electorales en el ordenamiento constitucional, en simultáneo con el sufragio universal y los partidos políticos.
  • A partir de ahí la CNE se encargó de organizar todos los procesos electorales, pero no se notó gran diferencia ya que se prolongaron las prácticas que venían del pasado. En 1956, la CNE fue dócil instrumento del gobierno para llevar adelante elecciones marcadas por el fraude en favor de Hernán Siles, pese a las exigencias de transparencia de los otros partidos, entre ellos de la opositora Falange Socialista Boliviana (FSB)
  • La CNE estaba integrada por vocales que eran representantes de las organizaciones políticas, con militancia abierta y en general con cercanía estrecha, hasta con vínculos familiares con los dirigentes partidarios. Hubo intentos de golpe que no prosperaron entre 1952 y 1964.
  • Cada partido imprimía y distribuía sus propias papeletas. El dominio del MNR era tal que,  en el trabajo de tesis de María Cristina Canedo, “Procesos Electorales bajo el Régimen del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) se rescata una frase de los mismos dirigentes del MNR que dice que “se hacía fraude para que existiese oposición” la misma es mencionada también en el trabajo de Romero.
  • En las elecciones de 1964 hubo una participación de 91,9% con cerca de 2 millones de votantes. Si bien, Víctor Paz fue elegido, meses después fue derrocado.
  • La elección de 1966 fue la última que le tocó organizar a la CNE en ese período, a partir de allí, hubo sucesión de golpes de Estado, hasta que, a finales de 1977, el general Banzer convocó a elecciones presidenciales de 1978. (Elecciones que se anularon por fraude porque se detectaron más papeletas en las ánforas que inscritos en las listas)
  • Quisbert y Cordero coinciden también en señalar que hasta 1978 cada partido entregaba sus propias papeletas, un ejemplo, la papeleta rosada del MNR junto a los distintos colores de los otros partidos.
  • En 1979 se repite la elección, pero con otra modalidad de papeleta, esta vez a cargo de la CNE que introduce la papeleta multicolor y multisigno.

 

Salvador Romero explica que la práctica habitual fue la de “elecciones amañadas” para beneficio del oficialismo. Las modalidades del fraude cambiaron a lo largo del tiempo, en consonancia con la evolución de la sociedad boliviana.

Romero menciona como ejemplo que, en las elecciones de 1966, durante la presidencia de René Barrientos Ortuño, se impidió la participación de los ex presidentes Paz y Siles; se obstaculizó el trabajo de la prensa, los opositores sufrían constantes atropellos y en las zonas rurales ni siquiera existían papeletas de los opositores.

Desde 1956 hasta 1985, las elecciones eran generales. Es decir que en un solo día con una sola papeleta y con un solo voto, el ciudadano elegía al presidente, vicepresidente, senadores, diputados e incluso concejales, como sucedió en 1985, cuando retornó la democracia municipal. En 1987 se realiza elecciones municipales, ya con mayor seriedad y permite que la CNE se estabilice antes de las elecciones presidenciales que se celebrarían en 1989.

La ‘Banda de los cuatro’ en 1989

El hecho que colmó la paciencia de la ciudadanía electoral fue el protagonizado por la denominada “Banda de los cuatro” en 1989. Eran vocales que manipularon actas de escrutinio para favorecer a candidatos oficialistas.

En ese entonces según relato de Quisbert, los vocales eran representantes de los partidos políticos. La CNE estaba integrada por Mauro Cuéllar Caballero (Presidente); y los vocales Jorge Torrico Arguedas, Edmundo Araúz (militantes de ADN), Róger Pando (MIR); los restantes tres vocales eran del MNR. El hecho dio lugar a reformas importantes, como la total anulación de representantes de partidos políticos y la reestructuración de los miembros de la corte con la «sala de los notables”.

La sala de los notables fue encabezada por el respetado catedrático, abogado, periodista, Huáscar Cajías Kaufmann, y a partir de entonces, las funciones de la Corte Nacional Electoral se organizan de manera permanente. Esa sala plena fue reelegida y duró dos periodos entre 1991 y 2001.

En 2001 se redujo la cantidad de vocales de siete a cinco vocales e ingresa una nueva sala plena, también con personas destacadas como: Gonzalo Lema, Roxana Ibarnegaray, Natividad Avilés, Mónica Soriano y Luís Ramiro Beltrán. El 2002 se convocó a elecciones generales.

El año 2003 fue marcado por los conflictos del gas y el 2004 se hizo cambios en la Constitución y la Ley Electoral con el fin de incorporar dos modelos de democracia, para que no sea solo la democracia representativa, sino que se incorpora la democracia directa y participativa.

De marzo a julio de 2004 se realizó el referéndum para decidir la política energética del país (polémica de la venta de gas por Chile). Ese año la CNE amplió los mecanismos de participación a las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas, fue la primera vez que la gente pudo participar directamente en la política, se rompió los monopolios de los partidos políticos y se abrió la participación de las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas.

La demanda en agenda era la Asamblea Constituyente. Carlos Mesa, como presidente, asumió la responsabilidad de llevar adelante ese proceso de referéndum y luego a la Asamblea Constituyente. Mesa designo como presidente de la CNE a Salvador Romero. Se inicia los preparativos para la Asamblea Constituyente.

El 2 de julio de 2006 se realizó el voto para elegir a los representantes en la Asamblea Constituyente, y tres años más tarde, el 7 de febrero de 2009, se promulgó la nueva Constitución del Estado boliviano.

El 2009 se realizaron elecciones pero con una ley especial. A pesar de que ya se había promulgado la nueva constitución, no existía aún el andamio legal para esa Constitución. Entonces se aprobó la Ley 4021, ley transitoria para que se realicen las elecciones generales en diciembre de 2009 y las municipales en abril de 2010.

El 18 de junio de 2010 nace el Órgano Electoral Plurinacional y el 30 de junio de 2010 se promulga la Ley del Régimen Electoral, dos leyes fundamentales para el funcionamiento del Tribunal Supremo Electoral.

Fortalecimiento de la democracia

En la Constitución no se menciona la democracia intercultural. La Constitución hace mención de que Bolivia tiene un sistema de gobierno democrático basado en la democracia representativa, la democracia directa que ya la teníamos desde 2004 y la democracia comunitaria que es la nueva que se incorpora con la Ley 018. En esa norma se aclara que el conjunto de mecanismos democráticos se denomina “Democracia Intercultural” y se designa como misión del Órgano Electoral el fortalecimiento de la democracia intercultural con procedimientos y con educación y formación política en democracia.

Al cambiar de Corte a Tribunal cambian las cosas en 2010. Los investigadores Salvador Romero, Carlos Cordero, Zumilda Quisbert afirman que la nueva sala plena está influenciada por organizaciones políticas, la más fuerte la del Movimiento al Socialismo (MAS) cuya visión sobre la institución siempre fue negativa. El pensamiento de que el órgano es una «institución de derecha» fortaleció las dudas en su accionar, pese a los resultados positivos que registró el MAS durante elecciones como la de 2005, 2009.

Esas dudas se ampliaron a la sociedad en general y contribuyeron a crear un clima de conflicto que tuvo como consecuencia la renuncia del ex presidente Evo Morales en 2019, tras la sospecha de fraude electoral debido a la suspensión del Sistema de Transmisión de resultados electorales (TREP) y el posterior informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que indicó que se encontró «irregularidades» en el proceso electoral.

En 2020, el TSE decidió suspender un sistema similar de conteo rápido que ese año se llamóde Difusión de Resultados Preliminares (Direpre), cuyo funcionamiento fue suspendido una noche antes de la votación generando un clima de incertidumbre. El motivo fue que con las pruebas realizadas se llegó a la conclusión de que podían haber demoras que generarían mayor susceptibilidad en la población.

Sobre ese momento, Quisbert admite que el TSE no supo informar a la población y aclarar que ese sistema es un sistema de conteo de boca de urna con actas o sin ellas, pero que no es vinculante y no tiene una relación directa con el cómputo oficial que es definitivo.

A un mes de las elecciones que fueron avaladas por todos los candidatos y organismos internacionales de referencia electoral, grupos minoritarios reclaman una auditoría al proceso. Sin embargo, ésta ya fue descartada por el TSE puesto que las instituciones que podrían hacerla dieron su visto bueno al proceso. Es así, que el TSE alista las elecciones subnacionales de marzo, con la mirada de la ciudadanía puesta en su accionar y trabajando para consolidar su credibilidad.