Andy Rivas: de la consultoría electoral a los círculos de poder político en Paraguay

El consultor argentino Fernando Cerimedo mencionó a Andy Rivas como su “socio y amigo” durante una gala en Estados Unidos, donde sostuvo que el trabajo de los asesores electorales no termina con la victoria en las urnas, sino que continúa durante la gestión de los gobiernos que contribuyeron a llevar al poder.

Fernando Cerimedo, Fernando Aramayo y Andy Rivas comparten una comida y brindan en un restaurante. Foto: Facebook/Nadia Beller.

En medio del caso de Fernando Cerimedo, empieza a sonar el nombre de Andy Rivas, otro consultor ligado con estrategias políticas en Latinoamérica. Cerimedo definió públicamente a Rivas como su “socio y amigo”  tras operar juntos en las campañas de Honduras y Bolivia en 2025. El nexo se extiende a Paraguay, donde Rivas integra comitivas oficiales del presidente Santiago Peña sin figura de funcionario, según medios paraguayos. 

El consultor argentino destacó el trabajo realizado junto a Rivas durante la campaña que llevó a Nasry Asfura a la Presidencia de Honduras en 2025. Al mismo tiempo, ambos estuvieron vinculados al proceso electoral que terminó con la victoria de Rodrigo Paz en Bolivia.

Sin embargo, la relación entre ambos no se limita a su participación en campañas electorales. Rivas también tiene una presencia política visible en Paraguay, donde medios locales reportaron su cercanía con el Gobierno de Santiago Peña y con el canciller Rubén Ramírez Lezcano. El medio ABC Color señaló que Rivas participó en reuniones y viajes oficiales, pese a que no figuraba como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores ni existían registros públicos de un contrato de asesoría (1).

El vínculo regional adquiere mayor dimensión por la presencia de ambos en escenarios políticos internacionales. En Paraguay, Rivas ya había construido relaciones con dirigentes de la Asociación Nacional Republicana (ANR), mientras que en Bolivia aparece relacionado con el entorno de Paz. Esta trayectoria muestra cómo los dos consultores han desarrollado una red que conecta campañas electorales, gobiernos y espacios políticos de distintos países.

Fotografía muestra a Fernando Cerimedo y Andy Rivas, amigos y socios en una playa que Nadia Beller publicó en Facebook. (bit.ly/4dkWxYd)

Cerimedo, Rivas y Aramayo

En Bolivia, el nombre de Rivas volvió a aparecer junto al de Cerimedo a raíz de una fotografía, que publico Nadia Beller en su cuenta de Facebook. La imagen muestra a Cerimedo junto al entonces canciller Fernando Aramayo, actual ministro de la Presidencia y Andy Rivas.

Este elemento adquiere relevancia política porque el Gobierno de Rodrigo Paz ha intentado marcar distancia con Cerimedo y sostiene que no ocupó un cargo formal ni ejerció funciones de representación estatal. El propio Presidente afirmó que el consultor argentino colaboró durante la segunda vuelta electoral y al inicio de su gestión, pero negó que haya sido funcionario o representante del Gobierno.

La presencia de Cerimedo en reuniones oficiales y su vínculo reconocido con Rivas plantean interrogantes sobre el alcance de la participación de consultores políticos extranjeros más allá de las campañas electorales y su eventual relación con gobiernos y autoridades de la región.

El caso también permite observar posibles conexiones entre consultores que participaron en distintos procesos electorales. Cerimedo y Rivas estuvieron vinculados a las campañas de Honduras y Bolivia, mientras Rivas mantiene además vínculos con actores del Gobierno de Paraguay. Estos elementos permiten identificar conexiones entre distintos espacios de asesoría política en la región, aunque no necesariamente demuestran la existencia de una estructura regional coordinada.

Así, la definición de Cerimedo —“socio y amigo”— adquiere una relevancia política mayor, ya que no solo confirma una relación profesional entre ambos, sino que permite identificar una sociedad de consultoría que, según registros periodísticos, ha participado en campañas electorales y mantenido vínculos con círculos políticos de distintos países de la región.

Lobby internacional

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, confirmó en Bolivisión que es real la fotografía en la que aparece junto al empresario argentino Cerimedo y Rivas, y defendió los vínculos y contactos internacionales de ambos.
La imagen, en la que los tres aparecen compartiendo una mesa en un restaurante, adquirió relevancia en medio de la investigación que involucra a Cerimedo y sus conexiones con actores políticos bolivianos.

Aramayo no negó el encuentro ni cuestionó la autenticidad de la fotografía. Por el contrario, explicó que personas como Cerimedo y Rivas participan en espacios internacionales relacionados con la comunicación, las relaciones políticas y el lobby, donde establecen contactos con distintos actores.

 

“Cuando hablamos de personajes como el señor Cerimedo y otros que se dedican a este tema mediático, cuando son parte de los esquemas que hacen lobby a nivel internacional, uno va a estos eventos y sí, es gente que aparece ahí y que con las relaciones internacionales, con los lobbies que hace, genera contactos”, señaló.

El ministro también reconoció que Cerimedo participó en la campaña electoral y mantuvo intercambios con integrantes del entonces equipo político sobre asuntos relacionados con su área de experiencia.

La confirmación de Aramayo cobra relevancia porque ratifica la autenticidad de la fotografía y la incorpora al debate sobre los vínculos que Cerimedo y Rivas mantuvieron con dirigentes y otros actores relacionados con el actual oficialismo.

Sin embargo, Aramayo sostuvo que estos contactos no constituyen, por sí mismos, un motivo de cuestionamiento.

“No es algo que deba avergonzarnos”, afirmó Aramayo, en defensa de los vínculos y contactos internacionales de ambos consultores.

Esta imagen muestra al consultor político y estratega argentino Andrés José “Andy” Rivas sosteniendo un reconocimiento. (bit.ly/4qRJy5T)

Los asesores también deben ayudar a gobernar

El consultor argentino Cerimedo sostuvo que el trabajo de los asesores que participan en campañas electorales no termina con la victoria en las urnas, sino que debe extenderse al ejercicio del Gobierno.

Las declaraciones fueron realizadas el 10 de febrero de 2026, durante la Hispanic Prosperity Gala, organizada por la plataforma de educación financiera Latino Wall Street en el club Mar-a-Lago, en Palm Beach. En su discurso, Cerimedo hizo un balance de su trabajo político en América Latina y destacó las campañas en Bolivia y Honduras.

“Junto con nuestro equipo ganamos dos elecciones”, afirmó. Sobre Bolivia, sostuvo que contribuyeron a “sacar a Evo Morales después de 20 años” y mencionó a Catalina Paz, hija del presidente Rodrigo Paz, como parte de una nueva generación de consultores.

Pero la parte de mayor alcance político de su discurso estuvo relacionada con el papel de los consultores después de las elecciones. Cerimedo sostuvo que “no se trata de ganar elecciones” y que incluso esa tarea “puede parecer fácil” frente al desafío posterior de acompañar a los candidatos durante su gestión.

“Si no ayudamos a gobernar a nuestros candidatos para que nunca más la izquierda vuelva a esos gobiernos, nuestro trabajo no va a estar terminado”, afirmó.

La declaración plantea una visión que va más allá de la consultoría electoral tradicional. Cerimedo no presentó su trabajo únicamente como una estrategia para obtener votos, sino como parte de un proyecto político regional orientado a respaldar en el poder a gobiernos identificados con el liberalismo y contrarios a la izquierda.

Su referencia a la necesidad de “ayudar a gobernar” cobra especial relevancia en el caso boliviano, ya que el propio Cerimedo vinculó públicamente a su equipo con la campaña que llevó a Rodrigo Paz a la Presidencia. Esta declaración también plantea interrogantes sobre el papel que desempeñan los consultores extranjeros después de las elecciones y el alcance de su participación o asesoramiento durante las gestiones de gobierno.

Cerimedo cerró su intervención llamando a continuar la denominada “batalla cultural” en Latinoamérica.

“No es simplemente ganar elecciones y agarrar cargos”, afirmó, sino trabajar “todos los días” para recuperar la libertad en la región.

De esta manera, las propias declaraciones de Cerimedo lo presentan a él y a Rivas no solo como consultores vinculados a campañas electorales, sino como parte de una dinámica política de alcance regional que, según explicó el propio Cerimedo, busca ganar elecciones y posteriormente contribuir a la gestión de los gobiernos que ayudaron a llegar al poder.

Caso similar en Paraguay

El argentino Andy Rivas vuelve al centro de la atención por su vínculo reconocido como “socio” del consultor político Fernando Cerimedo. Rivas no figura oficialmente como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, pero integró comitivas oficiales y fue presentado como “consejero” en actividades internacionales junto a autoridades del Gobierno de Santiago Peña, informó abc.com.py.

En febrero de 2025, el diputado Mauricio Espínola (ANR) solicitó a Cancillería información sobre el cargo, funciones, pagos, viáticos y otros beneficios que Rivas habría recibido del Estado. El pedido fue remitido al Ministerio de Relaciones Exteriores el 13 de febrero de ese año, pero más de un año después continúa sin respuesta.

La situación cobró nueva relevancia tras conocerse que Rivas se identifica como socio de Cerimedo, consultor político vinculado a campañas de gobiernos de derecha en la región. Rivas también aparece en actividades oficiales junto al presidente Peña y el canciller Rubén Ramírez Lezcano, incluida la promoción de la candidatura de este último a la Secretaría General de la OEA (1).

Ante la falta de respuestas, el Senado aprobó en agosto de 2026 un nuevo pedido de informes, presentado por el senador Rafael Filizzola, para esclarecer qué relación tuvo Rivas con Cancillería, en qué actividades oficiales participó y si recibió recursos públicos.

El caso plantea interrogantes sobre la transparencia en el manejo de las relaciones exteriores, debido a que una persona que no figura formalmente como funcionario público habría participado en actividades diplomáticas y comitivas oficiales. Hasta el momento, el Ejecutivo no ha explicado públicamente bajo qué condición o en calidad de qué participó en esas actividades.