Ruta del combustible en Bolivia: cómo llega la gasolina y el diésel desde su origen hasta los surtidores

Desde la planificación de la demanda hasta la venta al consumidor final, la cadena de abastecimiento de combustibles involucra a YPFB, la ANH, empresas transportistas y proveedores internacionales.

Bolivia depende cada vez más de la importación de gasolina y diésel para abastecer su mercado interno. Este explicador detalla las etapas que recorren los combustibles desde su compra hasta su llegada a las estaciones de servicio y el papel que cumplen las instituciones encargadas de su control.

La gasolina y el diésel permiten el funcionamiento del transporte público y privado, la maquinaria agrícola, parte de la actividad industrial y numerosos servicios que forman parte de la vida cotidiana.

Sin embargo, el recorrido que siguen estos productos antes de llegar a los surtidores es poco conocido. Detrás de cada litro de combustible existe una cadena que involucra planificación, producción nacional, importación, almacenamiento, transporte, distribución y fiscalización.

¿Por qué Bolivia necesita importar combustibles?

Según el analista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, Bolivia mantiene una alta dependencia de los hidrocarburos dentro de su matriz energética.

“El 80% del consumo energético en Bolivia depende de hidrocarburos”, explicó el especialista.

De acuerdo con los datos proporcionados por Velásquez, el gas natural representa aproximadamente el 26% del consumo energético nacional, seguido por el diésel con el 24% y la gasolina con el 22%. El resto corresponde a otros derivados de hidrocarburos y a la electricidad.

Aunque Bolivia continúa produciendo petróleo y gas natural, la producción nacional ya no cubre toda la demanda interna de gasolina y diésel. Por esta razón, una parte importante de ambos combustibles debe ser importada para garantizar el abastecimiento del mercado interno.

 

Primer paso: calcular cuánto combustible necesita el país

La cadena comienza con la planificación de la demanda.

YPFB estima cuánto combustible requerirá el país para cubrir las necesidades de transporte, producción y consumo durante un determinado periodo. Con base en estas proyecciones, se define qué volumen podrá cubrirse con producción nacional y cuánto deberá ser importado.

Según Velásquez, esta etapa es responsabilidad principalmente de YPFB, que actúa como operador de la cadena de suministro. El Ministerio de Hidrocarburos y Energías cumple funciones de definición de políticas públicas y normativa sectorial, pero no interviene directamente en la compra de combustibles.

¿De dónde provienen la gasolina y el diésel?

El combustible que se consume en Bolivia tiene dos fuentes principales: la producción nacional y la importación.

Producción nacional

Una parte de la gasolina y el diésel proviene del petróleo crudo extraído en territorio boliviano.

El proceso comienza con la producción de hidrocarburos líquidos, continúa con su transporte hacia las refinerías y concluye con la obtención de combustibles refinados.

La Constitución Política del Estado establece en su artículo 362 que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es responsable de ejecutar las actividades de toda la cadena productiva de los hidrocarburos. Asimismo, el Decreto Supremo 28701 fortaleció el rol de la estatal en actividades como refinación, transporte y comercialización.

Bolivia cuenta con dos grandes refinerías operadas por YPFB: la Refinería Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, y la Refinería Gualberto Villarroel, en Cochabamba. También existe la refinería privada Oro Negro, aunque su capacidad es considerablemente menor.

Velásquez señaló que ambas refinerías tienen capacidad disponible para procesar mayores volúmenes de hidrocarburos, pero la reducción de la producción nacional limita su utilización.

Importación

La producción nacional resulta insuficiente para cubrir toda la demanda de gasolina y diésel, por lo que Bolivia debe importar parte importante de estos combustibles.

Según explicó Velásquez, las compras internacionales generalmente se realizan mediante empresas especializadas conocidas como traders, que actúan como intermediarios en el mercado global de hidrocarburos.

Entre los principales operadores de la región se encuentran Vitol y Trafigura, compañías que negocian con productores y comercializadores internacionales para suministrar combustibles a distintos países.

El especialista explicó que los traders suelen disponer de combustible almacenado en diferentes puntos de la región, lo que permite reducir tiempos de entrega y facilitar la logística de abastecimiento.

¿Qué es un trader y por qué participa en la compra de combustibles?

Un trader es una empresa especializada en la comercialización internacional de hidrocarburos y otros productos energéticos.

Estas compañías compran combustibles a productores o distribuidores en distintos mercados y posteriormente los venden a gobiernos, empresas estatales o compañías privadas.

Según Velásquez, el uso de traders permite acceder a mayores volúmenes de combustible y contar con alternativas logísticas que pueden acelerar la entrega.

Bolivia también creó Botrading como una subsidiaria vinculada a YPFB con el objetivo de reducir los costos asociados a la intermediación comercial. Sin embargo, la empresa fue objeto de observaciones e investigaciones durante los últimos años.

¿Cómo ingresa el combustible al país?

Una vez concretada la compra, comienza el proceso de transporte internacional.

El combustible puede llegar a Bolivia por distintos puntos de ingreso, utilizando rutas marítimas, terrestres o fluviales. Los principales accesos se encuentran en Chile, Paraguay, Argentina y Brasil.

Velásquez explicó que el tiempo entre la compra y la llegada del combustible puede variar según el origen y la logística utilizada.

“Estos procesos de compra e importación pueden tardar entre 15 y 30 días en promedio”, indicó.

Factores como las condiciones climáticas, especialmente las marejadas en puertos del norte de Chile, pueden retrasar las operaciones de descarga. Sin embargo, el especialista señala que estos riesgos forman parte de la planificación logística y pueden reducirse mediante la diversificación de puntos de ingreso.

Almacenamiento: la reserva que sostiene el abastecimiento

Una vez producido o importado, el combustible debe almacenarse antes de ser distribuido.

En esta etapa intervienen terminales y plantas de almacenamiento operadas principalmente por YPFB Logística.

Según Velásquez, uno de los desafíos históricos del país es la limitada capacidad de almacenamiento.

“Bolivia tiene capacidad de almacenamiento solamente para 10 días”, señaló el especialista, quien considera que esta infraestructura resulta insuficiente para un país que depende cada vez más de las importaciones.

El almacenamiento no ocurre únicamente dentro de Bolivia. En algunos puntos internacionales también existen instalaciones donde el combustible permanece antes de ser transportado hacia territorio nacional.

Por ejemplo, en Arica, Chile, YPFB dispone de tanques propios donde los buques descargan el combustible. En otros puntos de ingreso, como Argentina o Paraguay, el almacenamiento suele estar a cargo de los propios traders o de empresas contratadas por ellos.

¿Qué ocurre si no se paga al proveedor?

Velásquez explicó que una de las causas que puede afectar la entrega de combustibles es el incumplimiento de pagos a los proveedores.

Según el especialista, mientras el trader no reciba el pago correspondiente, puede suspender la entrega del combustible, independientemente de que existan tanques de almacenamiento disponibles.

“Las deudas que no se pagan es porque tú no le has pagado al trader. Entonces el trader no te va a entregar el combustible”, explicó.

Por esta razón, la disponibilidad de divisas constituye uno de los factores determinantes para mantener el abastecimiento regular.

Transporte interno: mover el combustible por todo el país

Después del almacenamiento, el combustible es transportado hacia los centros de distribución ubicados en distintas regiones del país.

Esta tarea es realizada por YPFB Transporte y por empresas privadas autorizadas que operan mediante camiones cisterna.

En Bolivia, gran parte del combustible importado llega mediante cisternas, una modalidad que, según Velásquez, se ha mantenido durante más de 15 años. El analista considera que el transporte por ductos permitiría una mayor eficiencia logística, aunque actualmente el país no cuenta con infraestructura específica para la importación de combustibles por esa vía.

Durante esta etapa pueden surgir problemas vinculados a bloqueos, conflictos sociales, estado de las carreteras o disponibilidad de transporte.

Control de calidad: una tarea permanente

La calidad del combustible es verificada en distintas etapas de la cadena.

Velásquez explicó que los controles deberían realizarse cuando el combustible es recibido por YPFB, cuando cruza la frontera, cuando llega a los centros de almacenamiento y nuevamente antes de ser distribuido a las estaciones de servicio.

En estos procedimientos participan YPFB, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Aduana Nacional.

La ANH verifica aspectos relacionados con la calidad, los volúmenes y las especificaciones técnicas del combustible, mientras que la Aduana controla la documentación correspondiente al ingreso de los productos.

¿Qué es la gasolina base?

Parte de la gasolina que importa Bolivia corresponde a un producto conocido como gasolina base.

Se trata de una gasolina que cumple determinados estándares técnicos, pero que requiere la incorporación de aditivos antes de su comercialización.

Según Velásquez, esta gasolina debe cumplir especificaciones definidas por la ANH y posteriormente puede ser procesada para adecuarla a las características exigidas para su venta al público.

Plantas de despacho y distribución

Una vez que el combustible llega a centros como Senkata, en La Paz, o Palmasola, en Santa Cruz, se realizan nuevas verificaciones y posteriormente se preparan los volúmenes destinados a las estaciones de servicio.

Desde estas plantas se despacha el combustible en cisternas más pequeñas que realizan la distribución final.

En esta etapa se controlan volúmenes, calidad y condiciones operativas antes de que el producto llegue a los surtidores.

Estaciones de servicio: el último paso antes del consumidor

Las estaciones de servicio constituyen el último eslabón de la cadena.

Allí el combustible es almacenado en tanques subterráneos y posteriormente comercializado a conductores, empresas, productores agrícolas e industrias.

La ANH mantiene funciones de fiscalización para verificar que el combustible distribuido cumpla con la normativa vigente.

¿Por qué aparecen filas en los surtidores?

Las filas en las estaciones de servicio pueden tener múltiples causas y no necesariamente responden a un único factor.

Velásquez señala que el problema estructural de fondo es la caída de la producción nacional de hidrocarburos, que incrementó la dependencia de las importaciones.

A esto se suman otros elementos que pueden afectar el abastecimiento, como la disponibilidad de dólares para realizar compras internacionales, las condiciones de precio en los mercados externos y las dificultades logísticas para transportar el combustible.

“Divisas, precio y logística tienen que estar dadas para que tú tengas un abastecimiento regular”, resumió el especialista.

Además, bloqueos de carreteras, retrasos en puertos, problemas de transporte o dificultades en los procesos de importación pueden afectar alguno de los eslabones de la cadena y reflejarse posteriormente en los surtidores.

¿Quién controla la cadena de combustibles?

La fiscalización involucra a varias instituciones del Estado.

La Constitución Política del Estado establece la existencia de un ente regulador encargado de supervisar el sector hidrocarburífero. Actualmente, esa función es ejercida por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Además, participan YPFB y sus subsidiarias, la Aduana Nacional, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías y otras entidades públicas que intervienen en distintas etapas del proceso.

¿Qué ocurrirá con la ANH?

En medio del debate sobre la reestructuración del sector hidrocarburífero, el Gobierno anunció la futura supresión de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Sin embargo, hasta la publicación de este explicador, la entidad continúa ejerciendo sus funciones de regulación, fiscalización y control dentro de la cadena de abastecimiento de combustibles.

Por lo tanto, la ANH mantiene vigentes sus atribuciones y responsabilidades mientras no se concrete formalmente el proceso anunciado por el Gobierno.