No es verdad que la independencia de Bolivia se logró con bloqueos y marchas de protesta

La independencia de Bolivia se alcanzó tras una guerra prolongada, con participación de guerrillas y ejércitos regulares, junto con cambios y decisiones políticas.

La ejecutiva de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, Vilma Colque dijo, en entrevista con Radio Kawsachun Coca, que las marchas y bloqueos fueron determinantes para lograr la independencia de Bolivia. Sin embargo, esta afirmación es falsa. La emancipación del país no se logró mediante estas medidas de presión, sino que fue el resultado de la Guerra de la Independencia: un proceso revolucionario armado que se extendió por 16 años (1809-1825) y que culminó con la fundación de la República el 6 de agosto de 1825.

La entrevista fue este 8 de octubre de 2026. En el minuto 20:01 de la entrevista, Colque dijo lo siguiente:

“Hasta la misma independencia de nuestro país, de Bolivia, ha sido pues, con marchas, con bloqueos, desde la lucha de Tupac Katari y Bartolina Sisa para ser independiente Bolivia. ¿Con qué luchas ha sido? Y hoy, realmente, aprobar esta ley, están haciendo a favor. Están entregando a los que mataron a nuestros abuelos, que esclavizaron a nuestros abuelos, hoy están respaldando por aprobar estas leyes. Y estas leyes no van a callar a la población, al pueblo boliviano, a la familia boliviana. Las movilizaciones van a ser naturales y espontáneo”.

Para esta verificación, consultamos diversa bibliografía histórica. Los especialistas coinciden en que la independencia de Bolivia no fue consecuencia de uno o dos eventos aislados, sino el resultado de una compleja convergencia: conflictos sociales, tensiones económicas, el surgimiento de nuevas corrientes políticas, la crisis de la monarquía española y, sobre todo, una prolongada guerra. El historiador boliviano José Luis Roca analiza detalladamente este proceso en sus obras “1809: La revolución de la Audiencia de Charcas en Chuquisaca y La Paz” y “Ni con Lima ni con Buenos Aires”  (1, 2).

La emancipación de Bolivia no se forjó a través de bloqueos, sino por una compleja combinación de factores históricos decisivos: el descontento social durante la Colonia, las rebeliones indígenas, la crisis de la monarquía española, las disputas de las élites criollas y, fundamentalmente, la resistencia armada, así lo señala Roca en sus textos, en los que menciona una “guerra cruenta”, no movilizaciones sociales.

Historiador rechaza comparar la independencia con marchas y bloqueos

En contacto con Bolivia Verifica, el historiador Benjamín Norberto Torres explicó que la emancipación fue el resultado de sólidos ideales políticos, la participación de distintos sectores sociales y una prolongada lucha armada. En esa línea, rechazó cualquier comparación con las medidas de presión actuales, advirtiendo que reducir la independencia a “marchas y bloqueos” simplifica el proceso histórico e ignora el sacrificio de quienes forjaron el nuevo Estado.

“Decir eso es desconocer totalmente la lucha de todo el pueblo. Es ignorar el sacrificio, la vida que han dejado por un ideal de independencia”, señaló Torres al considerar que reducir ese proceso a marchas y bloqueos constituye una falta de respeto a la historia nacional.

El historiador identificó entre los factores determinantes de la independencia son los ideales y el pensamiento político que impulsaron la revolución, la participación de distintos grupos sociales y la búsqueda de una nueva forma de gobierno.

Explicó que el conflicto no se limitó a un enfrentamiento entre americanos y españoles, sino que también estuvo marcado por las diferencias entre quienes defendían un nuevo orden político y quienes respaldaban el absolutismo monárquico.

Torres destacó, además, la importancia de la guerra irregular y las guerrillas en la lucha independentista. Señaló que los partes oficiales, los documentos de ambos bandos y otros registros históricos constituyen fuentes primarias que permiten reconstruir y comprender ese proceso.

Finalmente, instó a estudiar y respetar la historia nacional, con el propósito de evitar interpretaciones simplificadas sobre los acontecimientos que condujeron a la independencia de Bolivia, proclamada el 6 de agosto de 1825.

El cerco de Tupac Katari a La Paz es un antecedente, no es parte de la independencia de Bolivia

En 1781, 28 años antes del proceso de independencia de Bolivia, el líder aymara Julián Apaza, conocido como Túpac Katari, encabezó una rebelión contra el dominio colonial español y sitió en dos ocasiones la ciudad de La Paz. El primer cerco comenzó el 13 de marzo y se prolongó durante más de cien días, hasta que la llegada de tropas coloniales obligó a los insurgentes a retirarse a comienzos de julio.

Katari reorganizó sus fuerzas y retomó el asedio en el mes de agosto, pero una nueva intervención militar rompió el segundo cerco el 17 de octubre. Tras la derrota, fue capturado y ejecutado mediante descuartizamiento en Peñas, en noviembre de ese año. Aunque el levantamiento no consiguió tomar la ciudad ni terminar con el poder español, puso en evidencia la capacidad de organización de las comunidades indígenas y constituyó uno de los principales episodios de resistencia anticolonial en el territorio que posteriormente sería Bolivia, según se detalla en el texto académico titulado “El tema de la soberanía en el discurso de los movimientos juntistas de La Plata y La Paz en 1809” de María Luisa Soux.

Dicho cerco ocurrió muchos años antes de la revolución, por lo que no tiene relación alguna más que marcar un antecedente.

Contraparte

En contacto telefónico con Bolivia Verifica, la dirigente del Trópico de Cochabamba, Vilma Colque, rechazó las leyes contra los bloqueos y de transitabilidad aprobadas recientemente por el Legislativo, además de reafirmar sus declaraciones.

“Hubo guerra, cercos, movilizaciones de diferentes formas. Hubo guerra más antes, también hubo levantamiento del movimiento indígena campesino”, señaló.

Sostiene que las protestas forman parte de la historia de Bolivia y afirma que incluso la independencia del país estuvo vinculada a esta medida de presión. Asegura que las nuevas normas no impedirán las movilizaciones, que —según ella— surgirán de manera espontánea para defender el derecho a la protesta.

Conclusión

Por todos los elementos expuestos, decir que la independencia de Bolivia fue con marchas y bloqueos es falso. Los historiadores en sus libros y artículos señalan que fue una lucha política y una guerra con levantamientos, guerrillas y ejércitos.