Falso: Este video generado con IA no muestra un ataque de pirañas en el río Guapay
La grabación fue difundida por Radio Illimani como si mostrara un ataque de pirañas en el río Guapay. Sin embargo, presenta inconsistencias visuales, contradice el comportamiento descrito por especialistas y una herramienta especializada determinó una alta probabilidad de que haya sido generada con inteligencia artificial.
Mediante TikTok y Facebook, la página Radio Illimani compartió un video de un hombre siendo atacado por pirañas, afirmando que se trata de un hecho ocurrido en el río Guapay. Sin embargo, el contenido presenta indicios de haber sido generado con inteligencia artificial; por lo tanto, es falso.
La publicación alcanzó más de 11.300 reacciones y 770 comentarios en Facebook. En su descripción indica lo siguiente:
“PIRAÑAS EN EL GUAPAY: TEMOR ENTRE BAÑISTAS Y PESCADORES.
La presencia de pirañas en sectores del Río Grande Guapay, como Abapó y Cabezas, ha generado preocupación entre pobladores y visitantes que frecuentan estas aguas en Santa Cruz. El hallazgo de los peces despierta inquietud por posibles riesgos en actividades de pesca y recreación”.
Análisis del material
Bolivia Verifica analizó el video cuadro por cuadro y encontró varias inconsistencias visuales que ponen en duda su autenticidad.
Uno de los elementos más llamativos ocurre cuando uno de los peces aparentemente se desprende del cuerpo del hombre y cae al agua. Pese a que el animal habría estado mordiendo la espalda durante varios segundos, no se observan heridas, sangrado ni marcas visibles en la piel, algo que resulta inusual considerando que las pirañas poseen dientes afilados capaces de producir cortes evidentes.
Además, durante varios fotogramas se observa que uno de los peces permanece aparentemente colgando de la espalda del hombre. Sin embargo, no se aprecia que esté mordiendo o realizando movimientos compatibles con un ataque. Esta situación resulta poco creíble, ya que una piraña solo podría mantenerse en esa posición ejerciendo presión con la mandíbula. De lo contrario, debería desprenderse y caer al agua.
Otro aspecto que dificulta verificar la autenticidad del material es el movimiento acelerado de la cámara. Durante varios momentos, la grabación realiza desplazamientos rápidos y cambios de encuadre que impiden observar con claridad los detalles de los peces y las lesiones provocadas por el ataque.
Consulta a experto en fauna silvestre
Bolivia Verifica consultó al veterinario zootecnista y rescatista de fauna silvestre Marco Antonio Greminger, quien descartó la autenticidad de la escena mostrada en el video.
Según explicó, las pirañas suelen atacar en situaciones muy específicas, principalmente cuando se encuentran protegiendo sus nidos durante la época de reproducción o cuando los niveles de agua son bajos y existe escasez de alimento.
Además, señaló que el comportamiento de los peces que aparecen en la grabación no coincide con el de una piraña durante un ataque.
“Cuando ellas muerden sacan el pedazo, no se quedan prendidas. Son navajas sus mordidas. No se quedan prendidas ellas”, explicó Greminger.
El especialista añadió que las pirañas viven en cardúmenes y que generalmente reaccionan ante la presencia de sangre o animales heridos. Asimismo, indicó que los ataques a personas son poco frecuentes.
Las observaciones del experto coinciden con las inconsistencias identificadas durante el análisis del video, donde varios peces permanecen aparentemente adheridos al cuerpo del hombre durante varios segundos sin que se observen heridas, sangrado o lesiones visibles.
Resultado de herramientas de detección
Como parte del análisis, el video fue sometido a una evaluación mediante la herramienta Hive Moderation, especializada en la detección de contenido generado con inteligencia artificial.
La plataforma arrojó una puntuación agregada de 99,9 % de probabilidad de que el video haya sido generado mediante inteligencia artificial, mientras que la probabilidad de que se trate de un contenido no generado por IA fue de 0 %. Si bien este tipo de herramientas no constituye una prueba definitiva, sus resultados son consistentes con las inconsistencias visuales identificadas durante la revisión del material.
Búsqueda del origen del video
Una búsqueda y el rastreo de publicaciones permitieron identificar que el video circula en internet con distintas descripciones y ubicaciones atribuidas. En algunas publicaciones, el material es presentado como un hecho ocurrido en Brasil, mientras que otras lo comparten sin precisar el lugar donde habría sucedido el ataque. (1 y 2)
Asimismo, Bolivia Verifica identificó publicaciones que difunden el video, aclarando que se desconoce la ubicación exacta donde fue grabado. Esto contradice la afirmación realizada por Radio Illimani, que presenta el material como si correspondiera a un hecho ocurrido en el río Guapay, en el departamento de Santa Cruz.
Durante el rastreo del material, Bolivia Verifica identificó que el video fue difundido por el usuario Leonardo Aponte. Este medio se contactó con el usuario para consultar el origen de la grabación y verificar si se trataba de un contenido generado mediante inteligencia artificial. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.
Asimismo, Bolivia Verifica se comunicó con la página Radio Illimani para consultar la fuente utilizada para difundir la grabación y conocer si contaban con evidencia que respaldara que el supuesto ataque ocurrió en el río Guapay. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota tampoco se tuvo una respuesta.
Conclusión
No existen evidencias que permitan afirmar que el video muestra un ataque real de pirañas ocurrido en el río Guapay. El material presenta inconsistencias visuales, no muestra lesiones compatibles con las supuestas mordeduras y exhibe comportamientos que, según el veterinario zootecnista y rescatista de fauna silvestre Marco Antonio Greminger, no corresponden a la forma en que actúan las pirañas durante un ataque.
Además, el video ha circulado previamente en internet con distintas ubicaciones atribuidas e incluso en publicaciones que reconocen desconocer el lugar donde fue grabado. A ello se suma que una herramienta especializada identificó el contenido con una alta probabilidad de haber sido generado mediante inteligencia artificial.
Por lo tanto, la publicación es falsa.


