Acoso y violencia política : filtraron el número de la vice gobernadora de Santa Cruz en páginas de citas
Continúa la violencia digital contra las mujeres que ingresan a la política, un día antes de la segunda vuelta, Paola Aguirre fue parte de la guerra sucia. El Observatorio de Género detectó 9.000 mensajes de odio y discriminación hacia las mujeres que postularon durante las elecciones subnacionales.

Redacción: Adriana Olivera
La vicegobernadora electa y acreditada del departamento de Santa Cruz, Paola Aguirre, mencionó en una entrevista con El Deber que un día antes de la segunda vuelta recibió un ataque político-digital. Según Aguirre, colocaron su número de celular en páginas de citas por Facebook y grupos de WhatsApp.
«Habían colocado mi número de teléfono y mi nombre en páginas y redes sociales de servicios sexuales. Entonces, me empiezan a llegar 50, 100 mensajes preguntándome los costos de los servicios porque alguien maliciosamente difundió mi número de teléfono para precisamente provocar esto: hostigamiento, el acoso», relató.
Según la vicegobernadora electa, sabe quién fue la persona que difundió su número, pero que lastimosamente no tiene las pruebas para inculparlo. «No había manera de averiguar, yo sabía quién lo había hecho, pero no podía demostrarlo».
Aguirre dijo que esta forma de actuar fue de personas que no tienen respeto por la democracia y que «reducen la competencia a ese nivel».
Coordinadora de la mujer
Sobre esta situación, Tania Sánchez, directora ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer observó que estas cosas sigan sucediendo, con la intención de desanimar a las mujeres de incursionar en la política o salirse de ella.
«Creemos que es para menoscabar, para hostigar, para desanimar a una mujer que esté en este espacio de decisión. Es el tema de el caso contra Paola Aguirre, es una señal y una forma de aleccionamiento a todas las mujeres que quieren y están haciendo política. Es esta forma de desanimarlas a que estén ahí porque implica además un un ataque, si bien individual, pero es un ataque colectivo», lamentó.
Bolivia pasó por dos eventos electorales: presidenciales y subnacionales. En este último, se tuvo buena participación femenina, tal resultado llevó a tener dos gobernadoras departamentales. En ese contexto, el Observatorio de género detectó «9.000 mensajes y comentarios hostiles, violentos y denigrantes dirigidos a mujeres candidatas durante el proceso electoral», lo que confirma que la violencia política digital estuvo activa.

La mayoría de estos mensajes se propagó en Facebook como principal red social de difusión de contenidos discriminatorios y de odio; sin embargo, en otras plataformas también se difundieron mensajes de desprestigio y sexualización, incluyendo violencia sexualizada, descalificación y desvalorización.

¿Qué se puede hacer ante esta agresión digital?
Si bien la Ley N.° 243 contra el acoso y la violencia política hacia las mujeres establece mecanismos de prevención, atención y sanción para garantizar los derechos políticos de las mujeres candidatas, electas o en ejercicio de funciones públicas, con el fin de evitar acciones que obstaculicen su labor, la directora de la Coordinadora de la Mujer advierte que existen vacíos que dificultan su aplicación efectiva. En ese contexto, surge la pregunta: ¿qué acciones corresponden ante lo ocurrido con la vicegobernadora?
Cambios realizados:
«Definitivamente es un delito contra la intimidad y el honor, el hecho de colgar, de promover el contacto directo de ella para que se la llame, ya de hecho el impacto también entre otros que podrían circular esto. Entonces sí ella puede poner una denuncia pública en la Fiscalía que está obligada por ley a responder y investigar el caso. Se puede también plantear que se active un protocolo de violencia política, si bien otra vez sabemos de las limitaciones que tiene la respuesta institucional en términos de identificar bien, pero sentar el precedente», respondió.
Este tipo de violencias también involucra una sanción a través de la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, es decir, la 348, por lo que debría seguir su curso.
¿Es malo que las mujeres incursionen en la política?
En Bolivia, la participación política de las mujeres continúa enfrentando distintos tipos de agresión vinculados a su género. Sánchez señala que estas suelen manifestarse en la descalificación de sus capacidades o en cuestionamientos sobre si están preparadas para ejercer funciones en estos espacios.
Un caso ilustrativo es el de la alcaldesa saliente de la ciudad de El Alto, Eva Copa, quien fue una de las autoridades más afectadas por la violencia digital. Según la fuente, este tipo de agresión se ve facilitado por el anonimato en redes sociales, lo que dificulta identificar a las personas responsables.
«Hemos visto, por ejemplo, a varias concejalas ahora se las están obligando ya a firmar acuerdos forzosos, por ejemplo, para compartir la gestión o se las ha hecho hipotecar sus casas como una garantía de que ellas van a dejar la gestión o se las está presionando, desanimándolas, que esa es la otra forma, a meterles miedo», contó la directora.
Estos ataques no se limitan al entorno digital; también se manifiestan de forma física y directa. En ese sentido, el objetivo es evitar la normalización de este tipo de violencia, por lo que las mujeres que participan en la política deben denunciar estos hechos y no guardar silencio.
Para que esto no continúe, desde la Coordinadora de la Mujer está trabajando para mejorar la Ley 243, con el Órgano Electoral Plurinacional, con el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, la Asamblea Plurinacional, Asociación de Concejalas y Alcaldesas de Bolivia ACOBOL y demás instituciones.
«Necesariamente tienen que seguir denunciando porque si no visibilizamos que este es un problema colectivo y no es un problema individual, vamos a seguir normalizando la violencia y vamos a retroceder en torno a lo que se ha ganado y en torno al fortalecimiento de la democracia», finalizó Sánchez.
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Gabriela de Paiva, en Pando, y María René Soruco, en Tarija, fueron elegidas como gobernadoras en sus respectivos departamentos en la última elección subnacional. Asimismo, Paola Aguirre ejerce como vicegobernadora de Santa Cruz. Además, otras 31 mujeres fueron elegidas como alcaldesas en sus municipios, según datos del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer.