Bots y manipulación digital: las alertas que dejó el Día 1 de la VI Cumbre Global sobre Desinformación

La Cumbre Global sobre Desinformación se lleva adelante este 27 y 28 de mayo.

 

Por: Deseret Cabezas 

La desinformación ya no se mueve únicamente a través de cadenas falsas o publicaciones engañosas. Hoy utiliza inteligencia artificial, bots automatizados, manipulación emocional y contenidos sintéticos capaces de imitar voces, rostros y escenarios reales.

Ese fue uno de los principales mensajes compartidos durante el Día 1 de la VI Cumbre Global sobre Desinformación, un encuentro internacional organizado por Proyecto Desconfío, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Fundación para el Periodismo que reunió de manera virtual a especialistas, verificadores y periodistas de distintos países.

Durante las jornadas, expertos en neurociencia, tecnología, verificación digital y análisis de redes expusieron cómo evolucionan las estrategias de manipulación informativa y qué herramientas pueden aplicar los periodistas para enfrentar este fenómeno.

La desinformación también se combate desde la mente

Uno de los enfoques más llamativos fue presentado por Javier Rodríguez Arbol, investigador de la Universidad de Jaén, quien explicó cómo la neurociencia ayuda a entender por qué las personas creen en noticias falsas.

El especialista abordó el “modelo de procesamiento dual” de Daniel Kahneman, que divide el pensamiento humano en dos sistemas: uno rápido, emocional e intuitivo, y otro más lento y analítico.

Según explicó, la desinformación suele aprovechar el pensamiento rápido porque apela a emociones, prejuicios o mensajes familiares que las personas aceptan sin detenerse a verificar.

Además, señaló que factores como la afinidad política, la confianza en figuras públicas o la repetición constante de mensajes aumentan la posibilidad de que una mentira sea aceptada como verdadera.

Deepfakes y robo de identidad digital

Otra de las exposiciones que marcó la agenda fue la de Mercedes Barbuti, especialista de IdentifAI, quien explicó cómo evolucionan los mecanismos de suplantación digital.

La experta señaló que la identidad se convirtió en uno de los principales objetivos de ataque en internet y advirtió sobre el crecimiento de contenidos hiperrealistas creados con inteligencia artificial.

Entre los riesgos mencionados se encuentran:

– Clonación de voz,
– Creación de rostros inexistentes,
– Manipulación de videollamadas,
– Generación de deepfakes cada vez más difíciles de detectar.

Frente a ello, presentó herramientas tecnológicas capaces de autenticar contenido multimedia y detectar alteraciones digitales.

Bots y campañas coordinadas

El especialista José Estenssoro, de Netvora, explicó cómo funcionan los sistemas que identifican cuentas automatizadas y campañas coordinadas en redes sociales. Además de presentar las capacidades de su herramienta que recopila sentimientos en X.

Durante su exposición mostró que muchas conversaciones digitales aparentemente orgánicas pueden estar impulsadas por redes de bots que repiten mensajes, hashtags o enlaces de forma sincronizada.

El análisis de comportamiento, frecuencia de publicación y patrones repetitivos permite detectar cuándo existe manipulación artificial en tendencias digitales o debates públicos.

Desinformación climática y salud

La Cumbre también dedicó espacios a dos áreas especialmente vulnerables a la circulación de información falsa: el cambio climático y la salud pública.

La investigadora Esma Kucukalic Ibrahimovic analizó cómo las narrativas engañosas afectan la percepción ciudadana durante crisis medioambientales y desastres naturales.

Mientras tanto, Yalilé Loaiza, de Ecuador Chequea, presentó iniciativas enfocadas en verificación científica y alfabetización mediática para combatir desinformación sobre salud y clima.

La periodista destacó la importancia de desarrollar herramientas educativas e interactivas que permitan fortalecer el pensamiento crítico de las audiencias.

Recuperar la confianza

El cierre estuvo marcado por una reflexión compartida entre varios ponentes: la crisis de credibilidad que atraviesan los medios.

Lluís Cucarella, director editorial del Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena, sostuvo que el periodismo necesita reconstruir la confianza con las audiencias mediante transparencia, rigor y cercanía.

En un contexto marcado por la saturación de contenido, la polarización y la automatización, la credibilidad se convierte en uno de los activos más importantes para el trabajo periodístico.

Un desafío que también alcanza a Bolivia

Las experiencias compartidas durante la Cumbre muestran que la desinformación dejó de ser únicamente un problema digital para convertirse en un desafío social, político y democrático.

En Bolivia, donde frecuentemente circulan contenidos manipulados utilizando logos de medios de comunicación, imágenes fuera de contexto o declaraciones falsas atribuidas a figuras públicas, las herramientas de verificación y análisis digital adquieren cada vez mayor relevancia.

El encuentro dejó una conclusión clara: combatir la desinformación ya no implica solamente desmentir publicaciones falsas, sino comprender cómo funcionan las emociones, la inteligencia artificial y las redes de manipulación que influyen en la percepción pública.