Encuestas falsas, el modus operandi preferido para direccionar el voto en las últimas elecciones en Bolivia
En la primera y segunda vuelta de las Elecciones Presidenciales 2025 y en las Subnacionales 2026, Bolivia Verifica desmintió un total de 86 encuestas falsas.
Las encuestas de intención de voto siempre han sido una herramienta crucial para ofrecer una radiografía del pulso electoral. Sin embargo, durante los comicios de 2025 y 2026, este mecanismo fue sistemáticamente distorsionado y explotado para engañar y manipular la preferencia ciudadana.
Bolivia Verifica categorizó los materiales falsos referidos a encuestas en tres tipos principales para su análisis y para precisar el mecanismo de engaño:
- Encuestas inventadas: Son aquellas que fueron creadas completamente de cero, con datos sin sustento. Suelen estar respaldadas por el nombre de una empresa fantasma o el logo de una institución real que jamás realizó dicho estudio.
- Encuestas manipuladas: El estudio original sí existe y es real, pero los autores de la desinformación alteraron la publicación de los resultados oficiales para tergiversar los datos y engañar a la población.
- Encuestas sin regulación: Se trata de sondeos compartidos en redes sociales (como en Facebook y WhatsApp) que carecen de fiabilidad, metodología y legalidad. Estos estudios están expresamente prohibidos por la normativa electoral debido a que su falta de rigor metodológico permite a cualquier candidato inflar los datos fácilmente (pidiendo votos a sus seguidores) para simular una alta intención de voto.
Elecciones Presidenciales 2025
El análisis de Bolivia Verifica sobre un total de 214 contenidos desinformantes en el periodo electoral reveló que las encuestas falsas se consolidaron como la segunda mayor tendencia de la desinformación, concentrando el 20% de los casos verificados. Esta cifra solo fue superada por la tendencia de las declaraciones falsas, que se mantuvo como la principal con el 42% del total.
En cuanto a la división de las encuestas falsas en las tres categorías mencionadas anteriormente, se identificó que la mayoría, sumando datos de la primera y la segunda vuelta, fue inventada. Es decir, los desinformantes inventaron cifras y, en algunos casos, incluso crearon empresas fantasma para dar una inexistente fiabilidad.
Elecciones Subnacionales 2026
A lo largo del proceso de votación, el equipo de Bolivia Verifica desmintió en total 138 contenidos, de los que el 30% fueron encuestas falsas, equivalentes a 42 contenidos desmentidos. Este fenómeno busca manipular la percepción de la intención de voto en regiones clave como Santa Cruz, La Paz, El Alto y Cochabamba mediante la suplantación de identidad de prestigiosas empresas encuestadoras, universidades y medios de comunicación.
Entre los casos más destacados se encuentran las falsas mediciones atribuidas a Equipos Mori en Santa Cruz, los estudios inexistentes de Captura Consulting en El Alto, los datos apócrifos vinculados a la UPEA en La Paz, la falsa encuesta de Datum Internacional y las publicaciones manipuladas a nombre del diario El Deber.
Como se puede observar, la mayor cantidad, al igual que en las presidenciales, fueron las encuestas inventadas. Material creado desde cero con datos falsos con la intención de direccionar el voto de los habitantes. Estas publicaciones carecían de una ficha técnica válida o una institución seria y avalada por el Órgano Electoral que certifique la veracidad de esos datos.
¿Cómo se difundían?
La difusión de estas falsedades se ejecutó mediante una doble estrategia en redes como WhatsApp, TikTok y Facebook. Por un lado, se compartía el contenido afirmando falsamente que eran datos oficiales que reflejaban la realidad de los votantes, buscando engañar al usuario. Por otro lado, la manipulación interna se realizaba en grupos de WhatsApp, donde se reenviaban sondeos sin regulación con la instrucción explícita de votar por un candidato para inflar los resultados y presentarlos públicamente como prueba de una alta intención de voto.



