El presupuesto de la Vicepresidencia de Bolivia no es de 4 millones como afirmó Lara

La relación entre Rodrigo Paz Pereira y Edmand Lara ha pasado de ser una alianza estratégica electoral a un enfrentamiento abierto que hoy, a 90 días de haber asumido el mando, marca la agenda política nacional.

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El vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, durante una entrevista con José Pomacusi en el programa No Mentirás, afirmó que el presupuesto de la Vicepresidencia es de 4 millones de bolivianos. Sin embargo, la información es falsa; según el sitio web de la misma institución, el presupuesto de 2025 alcanzó a Bs 46.674.306.

El video de un fragmento de la entrevista fue detectado el 6 de febrero de 2026 en la cuenta de No Mentirás 4.0. La publicación, en la que Lara afirma lo siguiente:

«El presupuesto (Vicepresidencia) debe ser 4 millones de bolivianos anual y la mayoría es para cubrir sueldos».

Para la verificación, revisamos sitios oficiales de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia y la Presidencia de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
En dicho sitio, en el ítem de información financiera, el Presupuesto Institucional y Fuentes de Financiamiento, se puede confirmar que el presupuesto alcanza a 46.674.306 bolivianos

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En 2024, según el mismo sitio web, el presupuesto fue de 45.891.724.
En 2023, el presupuesto alcanzó a 46.318.449 bolivianos.

En 2022, el presupuesto alcanzó a 44.318.449 bolivianos.

Nuestra redacción también accedió al Presupuesto General del Estado (PGE) 2025, elaborado por el Viceministerio de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. El documento establece que el presupuesto asignado asciende a Bs 46.674.306.

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Para contextualizar esta cifra, se realizó una comparación con el presupuesto de otras carteras del Órgano Ejecutivo. El Ministerio de Relaciones Exteriores dispone en la gestión 2025 de Bs 357.687.989, una diferencia considerable que se explica, principalmente, por la mayor cantidad de dependencias, personal, representación diplomática y responsabilidades operativas que administra esa institución.

¿Qué es el Presupuesto General del Estado?
El Presupuesto General del Estado (PGE) en Bolivia es un instrumento fundamental de la gestión pública, en la que se encuentra el presupuesto de la Vicepresidencia.
La CPE señala lo siguiente:

La Constitución Política del Estado (CPE), en sus artículos 321 y 322, determina que la administración económica y financiera del Estado boliviano y de todas las entidades públicas se rige obligatoriamente por su presupuesto, consolidando al Presupuesto General del Estado (PGE) como el principal instrumento de planificación y control del gasto público.

Según el artículo 321, la determinación del gasto y la inversión pública debe realizarse mediante mecanismos de participación ciudadana y planificación técnica estatal. Además, la norma constitucional establece prioridades claras en la asignación de recursos, dando especial atención a sectores como educación, salud, alimentación, vivienda y desarrollo productivo.

La CPE también fija el procedimiento para la aprobación del presupuesto. El Órgano Ejecutivo debe presentar a la Asamblea Legislativa Plurinacional el proyecto de Ley del Presupuesto General al menos dos meses antes de que concluya cada gestión fiscal. Este proyecto debe incluir a todas las entidades del sector público.

Asimismo, cualquier proyecto de ley que implique gastos o inversiones para el Estado debe señalar expresamente la fuente de financiamiento, el mecanismo de cobertura y la forma de ejecución. En caso de que la iniciativa no provenga del Ejecutivo, será obligatoria una consulta previa a este órgano.

La norma también garantiza que el Órgano Ejecutivo, a través del ministerio correspondiente, tenga acceso directo a la información sobre el gasto presupuestado y ejecutado en todo el sector público, incluyendo a las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana.

1. ¿Qué es un PGE?
Es un documento legal y técnico que recoge las estimaciones de ingresos y gastos del sector público para una gestión fiscal, es decir, para un año completo de gobierno. Contiene las proyecciones de cuánto dinero ingresará al Estado (por impuestos, tasas, etc.) y cómo se asignarán esos recursos a políticas públicas, servicios e inversiones en sectores como salud, educación, infraestructura, seguridad social, entre otros.

Su propósito es orientar qué programas y proyectos se financiarán con recursos del Estado para satisfacer las necesidades de la población y ejecutar las políticas públicas previstas para ese año.

Cada PGE es aprobado por ley para cada gestión fiscal (por ejemplo, Gestión 2025, Gestión 2026).

2. ¿Quiénes elaboran el PGE?

El PGE es formulado por el Órgano Ejecutivo, mediante el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y otras instituciones públicas. En este proceso se consolidan las estimaciones de ingresos y gastos de alrededor de todas las entidades públicas antes de presentarlo como proyecto de ley.

Antecedentes.
La relación entre el presidente Rodrigo Paz Pereira y el vicepresidente Edmand Lara ha pasado de ser una alianza estratégica electoral a un enfrentamiento abierto que hoy, a 90 días de haber asumido el mando, marca la agenda política nacional.

El distanciamiento se hizo evidente desde la misma noche electoral en octubre de 2025, cuando Lara prefirió esperar los resultados en Santa Cruz en lugar de acompañar a Paz en la sede de campaña paceña. Lo que comenzó como una ausencia protocolar se transformó rápidamente en una ruptura.

Los ataques han venido en general de la mano del Vicepresidente, quien ha utilizado sus redes sociales y conferencias de prensa para lanzar dardos directos contra el Presidente y sus colaboradores. Entre sus frases más recordadas está el haber calificado a Paz de «mentiroso» apenas dos semanas después de la posesión, y su reciente declaración del 6 de febrero cuando afirmó que el Gobierno «no ha hecho nada bueno en 90 días», comparando el estilo de gestión de Paz con el de Evo Morales.

Lara se ha posicionado como «oposición» dentro de su propio Gobierno, como él mismo dijo, llegando incluso a alentar movilizaciones contra los decretos presidenciales que eliminaron la subvención a los combustibles, bajo la consigna de que él no permitirá que se «entierre políticamente» la esperanza del pueblo.

El punto de quiebre definitivo parece haber llegado el 1 de febrero pasado, cuando Lara, tras no recibir respuesta a un último llamado al diálogo, sentenció públicamente: «No te voy a nombrar más, Rodrigo, te deseo lo mejor».