No hay evidencia de que el limón y bicarbonato sea más eficaz que la quimioterapia o destruya células cancerosas

El limón con bicarbonato de sodio no cura el cáncer ni reemplaza la quimioterapia. Los estudios disponibles no respaldan su consumo como tratamiento.

En redes sociales circula una publicación que asegura que la mezcla de limón con bicarbonato de sodio es hasta 1.000 veces más potente que la quimioterapia. También afirma que el limón puede destruir células cancerosas en 12 tipos de cáncer, evitar la metástasis y ser 10.000 veces más eficaz que medicamentos como la Adriamicina.

Sin embargo, no existe evidencia científica que demuestre que consumir esta combinación cure el cáncer o pueda sustituir los tratamientos médicos.

El bulo fue compartido en Facebook junto a una fotografía referencial y el siguiente mensaje:

“ESTO ES LO QUE PASA CUANDO COMBINAS

LIMÓN Y BICARBONATO DE SODIO.

Se cree que la combinación de limón y bicarbonato de sodio es 1000 veces más fuerte que el efecto de la quimioterapia!”

Además, el contenido sostiene que la mezcla destruye las células cancerosas sin dañar los tejidos sanos, que evita la metástasis y recomienda consumirla en ayunas como supuesto tratamiento. Incluso sugiere que sus propiedades se mantienen ocultas por intereses de la industria farmacéutica.

¿Qué dicen los especialistas?

El oncólogo Rodrigo Sánchez-Bayona, secretario científico de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y oncólogo médico del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, calificó como falsa la afirmación de que la mezcla de zumo de limón, bicarbonato de sodio y agua en ayunas puede prevenir o erradicar el cáncer.

En declaraciones recogidas por el medio español VerificaRTVE en 2024, el especialista explicó que no se ha demostrado que el limón pueda destruir células cancerosas y que sus beneficios se limitan a los que aporta como parte de una alimentación saludable.

Por su parte, la Asociación Española contra el Cáncer aclaró en una publicación de 2018 que el agua con limón puede ser saludable, pero no cura esta enfermedad. En otro artículo de 2020, sobre falsas creencias relacionadas con la alimentación y el cáncer, recordó que ningún alimento por sí solo puede evitar el riesgo de desarrollar cáncer. La organización también recomienda no sustituir los tratamientos médicos por dietas o terapias alternativas.

En la misma línea, Josefina Cruz, especialista vinculada al Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), señaló que es falso que el zumo de limón, el bicarbonato o una dieta alcalina ayuden a prevenir o curar el cáncer. Sus declaraciones también fueron recogidas por VerificaRTVE en 2024, en una revisión de mitos sobre el cáncer de mama.

¿Qué dicen los estudios científicos?

Algunas sustancias presentes en los cítricos han sido investigadas por sus posibles efectos contra las células cancerosas. Una de ellas es el D-limoneno, un compuesto que se encuentra principalmente en la cáscara de estos frutos.

Una revisión publicada en 2021 en la revista BMC Cancer analizó cinco estudios clínicos sobre el D-limoneno y sus derivados en personas con cáncer. Uno de ellos, realizado con 43 mujeres con cáncer de mama, observó que esta sustancia llegó al tejido mamario y modificó un indicador relacionado con el crecimiento de las células tumorales.

Sin embargo, los investigadores señalaron que la evidencia disponible todavía es limitada y que se necesitan estudios más amplios para confirmar sus posibles beneficios. Además, la revisión no evaluó el consumo de jugo de limón ni su combinación con bicarbonato.

Otra revisión reciente, publicada en 2025 en la revista International Journal of Molecular Sciences, también examinó las investigaciones sobre el D-limoneno y sus posibles efectos frente a distintos tipos de cáncer. Aunque identificó resultados prometedores en pruebas de laboratorio y estudios preliminares, todavía se requieren investigaciones en personas para determinar si esta sustancia podría tener algún beneficio en el tratamiento de la enfermedad.

¿Qué dicen las instituciones de salud?

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos señala que no hay pruebas de que algún alimento, dieta, vitamina, suplemento o hierba pueda curar el cáncer, reducir su crecimiento o evitar que reaparezca. Entre las prácticas que menciona están las dietas alcalinas y las basadas en jugos, que suelen promocionarse como alternativas para combatir esta enfermedad.

La institución también advierte que algunos suplementos pueden interferir con los tratamientos médicos. Por ello, recomienda consultar con el equipo de salud antes de consumirlos.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las prácticas de medicina tradicional y complementaria deben demostrar su seguridad y eficacia mediante estudios científicos. Que un producto sea natural o se utilice desde hace mucho tiempo no significa que tenga propiedades curativas comprobadas.

¿Y qué pasa con el bicarbonato?

El bicarbonato de sodio también ha sido investigado en relación con el cáncer, pero los posibles usos estudiados son distintos a los que se le atribuyen en redes sociales.

Una revisión científica publicada en 2020 en la revista Integrative Cancer Therapies examinó investigaciones sobre el uso del bicarbonato solo y en combinación con otros tratamientos contra el cáncer. Los autores identificaron resultados prometedores en algunos experimentos y procedimientos médicos, pero estos no demuestran que consumir bicarbonato pueda curar la enfermedad.

En determinados procedimientos experimentales se ha estudiado su uso junto con otros tratamientos oncológicos. Sin embargo, estas aplicaciones no equivalen a beber bicarbonato en casa ni a mezclarlo con jugo de limón.

Por tanto, las investigaciones disponibles no respaldan la receta que se promociona en redes sociales.

Conclusión

No hay evidencia científica que demuestre que mezclar limón con bicarbonato destruya células cancerosas, evite la metástasis o sea más eficaz que la quimioterapia.

Aunque algunos componentes del limón y el bicarbonato han sido estudiados por sus posibles efectos en el cáncer, los resultados disponibles no respaldan su consumo como tratamiento ni la receta que circula en redes sociales.

 

HV