Contrato comercial: Mi Teleférico aclara que los artes de EE.UU. en sus estaciones son espacios publicitarios temporales
La instalación de publicidad se produjo apenas una semana después del levantamiento de los bloqueos que se prolongaron por más de 50 días, un conflicto marcado por una fuerte confrontación política y discursiva.

Una publicación en Facebook comparte la foto de una estación de Mi Teleférico decorada con símbolos estadounidenses y la acompaña de críticas que acusan a la empresa de sumisión política. El dato es engañoso: lejos de ser un acto oficial de subordinación, el material responde a un espacio publicitario estandarizado que la firma estatal comercializa abiertamente a cualquier interesado.
El medio Radio Kawsachun Coca también publicó la fotografía, aunque no puso ningún texto en el post.
La difusión del mensaje fue detectado este 26 de junio a las 09:00 en la cuenta de Facebook de Susana Bejarano. La publicación tiene el siguiente mensaje:
“De los mensajes en las estaciones del teleférico en La Paz
Las relaciones entre países deben ser horizontales. Soberanas.
No me imagino que en Washington o Nueva York pongan en las gradas del metro: “Felicidades Bolivia” en las vísperas del 6 de agosto. No lo hicieron previo a nuestro bicentenario ni cosa parecida.
En medio de una crisis política donde parte de las demandas es precisamente que el país se conserve independiente de intereses externos, es casi una provocación hacer esto que se ve en la foto. El vergonzoso llunkerio se plasmó en varias estaciones del teleférico en la ciudad de La Paz y El Alto.
Estoy segura que no es los EEUU que pide algo así… es el espíritu cipayo que está en el aire”.
Para la verificación conversamos con Mi Teleférico para conocer los detalles y las circunstancias de la publicación de la imagen de los símbolos (colores) de Estados Unidos en las gradas del Mirador de la línea Amarilla y en Irpavi, en la línea Verde.
La empresa estatal Mi Teleférico aclaró que la publicidad instalada por la Embajada de Estados Unidos en algunas de sus estaciones y cabinas forma parte de un contrato comercial similar al que mantienen con otras instituciones y empresas privadas.

Renan Meave, director de comunicación de la empresa estatal de transporte por cable, explicó que diversas entidades, entre ellas universidades, empresas de telecomunicaciones y organizaciones privadas, adquieren regularmente espacios publicitarios dentro de la red de transporte por cable.
“Hay publicidad de la Universidad Real, de INTI, de ENTEL y de otras empresas. En ese marco, la Embajada de Estados Unidos, por el aniversario de su fundación, ha adquirido espacios comerciales en Mi Teleférico”, señaló.
Según la explicación, la representación diplomática estadounidense contrató la instalación de publicidad en 10 cabinas de las líneas azul y celeste, además de otros espacios ubicados en estaciones del sistema. Informaron que se instalará también en la pasarela que conecta las líneas Blanca y Celeste, en la zona de San Jorge.
¿Hasta cuándo dura la publicidad de EEUU?
La empresa precisó que la contratación tiene carácter temporal y estará vigente únicamente durante el mes de julio. Asimismo, detalló que el acuerdo contempla la instalación y posterior retiro del material publicitario.
Publicidad de Suiza
En las cabinas de Mi Teleférico se pudo observar que hay diferentes anuncios publicitarios como de Suiza en las líneas Rojo y Verde.

¿Qué dice Susana Bejarano?
La analista política y excandidata a senadora por La Paz por Alianza Popular, Susana Bejarano, calificó como “desafortunada”, en una entrevista con Bolivia Verifica, la instalación de publicidad alusiva al aniversario de Estados Unidos en espacios de Mi Teleférico, debido al contexto político y social que atraviesa el país tras los recientes conflictos.
Aunque reconoció que la contratación de espacios publicitarios puede responder a una relación comercial regular, Bejarano sostuvo que las decisiones adoptadas desde el Estado deben considerar el momento político y las sensibilidades ciudadanas.
“La observación no solamente la hago yo, sino mucha gente. Todo lo que se haga en un Estado tiene que estar casado con el tema de si es o no oportuno hacerlo”, afirmó.
Señaló que el país acaba de salir de un conflicto social cuya narrativa estuvo marcada, entre otros aspectos, por cuestionamientos a la influencia estadounidense en Bolivia.
“Mi mirada es otra. Mi apunte es cómo puede ser tan desafortunado poner una publicidad vinculada al aniversario de Estados Unidos cuando no tenemos ni una semana de haber salido del conflicto”, indicó.
Ella ve que más allá de los beneficios económicos que pueda representar la venta de espacios publicitarios, el Estado debe priorizar la reconstrucción del tejido social. “Estamos con heridas muy abiertas y hay que intentar cerrarlas en todos los frentes, no abrir nada”.
¿Qué dice Estados Unidos?
Desde la Embajada de Estados Unidos en Bolivia confirmaron que se trata de un espacio publicitario para la celebración por los 250 de aniversario de la fundación de EE. UU. (1776).
Antecedentes
La instalación de publicidad alusiva a Estados Unidos en espacios de Mi Teleférico se produjo apenas una semana después del levantamiento de los bloqueos que se prolongaron por más de 50 días, un conflicto marcado por una fuerte confrontación política y discursiva.
Durante las movilizaciones, sectores afines a la izquierda, particularmente vinculados a Evo Pueblo, instalaron una narrativa que presentó a Estados Unidos como un actor injerencista y al Gobierno de Rodrigo Paz como una administración alineada con intereses estadounidenses. Aunque estas acusaciones no estuvieron acompañadas de evidencias concretas sobre una intervención directa, el discurso antiestadounidense ocupó un lugar central en la retórica política del conflicto.
En ese contexto, la difusión de una campaña institucional vinculada al aniversario de Estados Unidos en una empresa estatal abrió un nuevo debate sobre la oportunidad política de la medida.
La controversia también refleja cómo, en Bolivia, la política exterior y los símbolos asociados a potencias extranjeras continúan siendo utilizados como elementos de disputa interna, particularmente por sectores políticos que históricamente han construido parte de su identidad sobre una narrativa antiimperialista.