Sombras sobre el Carnaval: discursos de odio y violencia digital contra figuras de la fiesta

Un experto ejemplificó la facilidad con la que se pueden crear cuentas anónimas utilizando chips descartables, lo que permite —según indicó— afectar la dignidad de personas mediante denuncias, datos dudosos o la siembra de sospechas.

Lo que debería ser una celebración de identidad, alegría y tradición se ha transformado, en este 2026, en un complejo y hostil escenario de ataques virtuales. Las festividades de La Paz, Santa Cruz y Tarija comparten este año un denominador común amargo: el acoso sistemático, la difamación y el prejuicio en redes sociales contra sus representantes.

Desde el prejuicio por la edad y la violencia de género hasta la intolerancia estética, estos ataques revelan una preocupante faceta de la sociedad boliviana en la era de la viralidad.

Violencia contra la soberana
En la sede de Gobierno, un video difundido por la cuenta de TikTok “elizabethcomparte” ha generado fuerte polémica por contener expresiones discriminatorias contra la actual reina del Carnaval de La Paz, Violeta González.

El material utiliza imágenes de la soberana durante una pasarela para superponer mensajes que buscan ridiculizarla basándose en datos falsos sobre su edad y su vida personal, una práctica que especialistas en comunicación digital califican como violencia simbólica.

En el contenido audiovisual, una voz de mujer dice textualmente:

“Miren, una abuela había salido reina del Carnaval de La Paz. Mírenla, ella es abuela totalmente. Dice que tiene 29, pero es abuela; tiene un hijo de 22 años y aun así ha salido reina del Carnaval de La Paz. Miren, es muy abuela. Tiene 58 años y su hijo tiene 22. Ayer estuvo presente su hijo en la ceremonia de la Reina del Carnaval de La Paz. ¿Cómo va a ser? Las demás sí son chiquitas, jovencitas, pero esta es abuela. ¿Qué opinan ustedes?”.

@elizabethcomparte Reina del Carnaval de La Paz es la ESPOSA del CONCEJAL Javier Escalier y tienen un Hijo de 22 años #reinadelcarnavaldelapaz #alcaldiadelapazbolivia ♬ sonido original – Elizabeth Panza 333

El ataque no se detiene en la apariencia física; la cuenta escala hacia la difamación directa para deslegitimar su triunfo, por supuestas relaciones, sin presentar prueba alguna.

“Es la esposa de Javier Escalier, el que organiza el Carnaval paceño. Es su esposa; tienen un hijo de 22 años. Ella ha ganado. ¿Qué opinan ustedes del presidente, del que organiza a las reinas de carnaval, del concejal de la Alcaldía, Javier Escalante? ¿Qué opinan ustedes?”.

Este tipo de contenidos, que exponen datos personales en tono burlesco, constituyen prácticas de acoso digital que refuerzan estereotipos excluyentes sobre la belleza y el derecho de las mujeres a participar en espacios públicos después de cierta edad. Además, Bolivia Verifica informó que los datos difundidos eran falsos.

Sin embargo, la página oficial Reina del Carnaval Paceño salió al paso de las afirmaciones y aclaró que la soberana —identificada como Violeta— tiene 28 años, desmintiendo de manera categórica la versión difundida en TikTok.

En su mensaje institucional, el sitio expresó: “¡Feliz cumpleaños, Violeta! Que este año de reinado esté lleno de la alegría, el color y la tradición que solo nuestro Carnaval Ch’ukuta puede ofrecer…”

La organización también aprovechó para resaltar el valor cultural de la festividad, señalando: “Nuestro Pepino no es solo coreografía, es el alma de la fiesta en Bolivia. Defender su origen y autenticidad es proteger nuestra identidad.”

Además, Violeta Gonzales, no es la esposa del concejal Escalier, ni tiene un hijo de 22 años como asegura la publicación.

Experto alerta sobre ataques personales en redes sociales

El experto en redes sociales Marcelo Durán advirtió que en Bolivia se está utilizando contenido digital con fines políticos y mediante estrategias de descalificación personal. Según explicó, en varias cuentas se recurre con frecuencia a la falacia ad hominem para desacreditar a quienes cuestionan o verifican información.

Durán señaló que existe un “conflicto serio” en el ecosistema digital actual. Por un lado —dijo— las plataformas viven de la atención de los usuarios y la incentivan de forma permanente; por otro, se sostiene la idea de una libertad de expresión que, en su criterio, es en parte una ilusión dentro de estos entornos.

El especialista sostuvo que la responsabilidad debe ser compartida entre plataformas y usuarios. Sin embargo, advirtió que cuando se reporta contenido problemático, redes como TikTok o Facebook suelen responder que no encuentran infracciones.

Asimismo, remarcó que en Bolivia cualquier intento de regular las redes sociales genera resistencia bajo el argumento de la defensa de la libertad de expresión, lo que —a su juicio— evidencia un vacío en el debate público.

Durán ejemplificó la facilidad con la que se pueden crear cuentas anónimas utilizando chips descartables, lo que permite —según indicó— afectar la dignidad de personas mediante denuncias, datos dudosos o la siembra de sospechas.

Frente a este escenario, planteó que el país debería discutir medidas más firmes sobre el funcionamiento de las plataformas digitales. Recordó que en otras naciones ya se impulsan restricciones, como límites de edad para el uso de redes sociales y sanciones vinculadas a contenidos dañinos.

Finalmente, el experto advirtió que Bolivia está actuando como “testigo pasivo” de un fenómeno que podría tener consecuencias graves en los próximos años, especialmente por los efectos de adicción y manipulación de la atención en adolescentes.

Difamación y desprestigio

En el oriente, la soberana del Carnaval cruceño 2026, Camila Ribera, enfrenta una situación similar de vulnerabilidad digital. A través de la cuenta de TikTok “rodrigo_hurtados”, se ha difundido un video que denigra su integridad personal y su honor.

@rodrigo_hurtadosREINA DEL CARNAVAL CEUCEÑO, CAMILA Y SU CHAPERON, SERÍAN AMANTES♬ Somos Chismosas Remix – Emilio Acosta 🐍✨

En el contenido audiovisual, aparece un texto sobre varias fotografías:

«Reina del carnaval y amante de sus chaperón (paje). Lo vi en las redes, Rafael Roca y Juana Cavanagh, hasta que apareció Camila Roca.
Juana Cavanagh encontró a sus esposo siéndole infiel con la reina del carnaval. Gritos y peleas en la fraternidad de los Testarudos.
Rafael Coca deja de ser el chaperón oficial de la reina del años pasado 2025 tras ser descubierto por su esposa…».

En dicha publicación, se acusa a la reina de mantener una relación sentimental con un miembro casado de su comparsa coronadora, los Testarudos. Las afirmaciones, vertidas sin ningún tipo de sustento probatorio, han desatado una ola de comentarios misóginos que buscan destruir la reputación de la joven.

Este caso pone de manifiesto cómo el anonimato o la distancia que ofrecen las redes sociales se utilizan para fiscalizar y castigar la vida privada de las figuras públicas bajo el pretexto de la «crítica carnavalera».

Ataques al «Mozo más Churo»

En el sur del país, la elección de Humberto “Beto” Riera Sorich como el «Mozo más Churo del Carnaval Chapaco 2026» también se vio empañada por la intolerancia. En este caso, el odio no se centró en la edad o la moralidad, sino en la estética. Se le criticó duramente por el uso de tatuajes y aros, alegando que no representaba el molde «tradicional» del chapaco.

Ante la agresividad de los comentarios, Juan Flores, jurado calificador del certamen, salió en defensa del ganador: «El joven no tiene ninguna culpa, no fue él quien se calificó ni se puso puntaje», enfatizó, instando a la población a dejar de condenar a Riera.

Por su parte, la madre de Riera, la reconocida artista Ana Sorich, republicó una reflexión en Facebook titulada «El Chaki de la Intolerancia», donde cuestiona la violencia digital:

“Resulta alarmante la facilidad con la que, detrás de un teclado, se pretende dictar quién tiene ‘derecho’ a representar nuestra identidad. Se le critica por sus aros, por sus tatuajes y por no encajar en un molde estático de lo que algunos consideran un ‘chapaco original’. ¿En qué momento nos otorgamos el derecho de destruir a una persona por su estilo ‘personal’? El ataque a Riera no es solo una falta de respeto a su individualidad; es una muestra de prejuicio que intenta congelar nuestra cultura a un molde estático, negando que la juventud tiene derecho a vivir su tradición desde su propia individualidad y tiempo”, dice el texto firmado por Zoom Bolivia.

El texto subraya que Riera es un músico y compositor que ha decidido emprender en su tierra y mantener el legado de su familia, concluyendo con una pregunta necesaria: “¿Qué estamos haciendo nosotros por la cultura, además de criticar a quienes sí la construyen?”.

«Moralidad» y perjuicios en redes

Estos casos, analizados en conjunto, reabren un debate sobre la ética en las plataformas digitales. El uso de apelativos denigrantes, la difusión de desinformación y el hostigamiento público no son «sátira», sino formas de violencia que pueden tener consecuencias legales bajo la normativa contra el racismo y toda forma de discriminación.

El Carnaval 2026 deja una lección pendiente para la sociedad boliviana: la necesidad de entender que la cultura es sobre todo tolerancia y que el respeto a la dignidad humana debe prevalecer por encima de cualquier fanatismo o prejuicio estético.

¿Qué dice la ONU sobre el discurso de odio?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que el discurso de odio constituye una amenaza grave para los derechos humanos, la cohesión social y la paz, por lo que su combate debe realizarse sin vulnerar la libertad de expresión.

Según el organismo, se considera discurso de odio a cualquier forma de comunicación —oral, escrita o conductual— que ataque o utilice lenguaje discriminatorio o deshumanizante contra una persona o grupo por motivos de raza, religión, nacionalidad, etnia, género, orientación sexual, discapacidad u otras condiciones.

La ONU subraya que no todo mensaje ofensivo es ilegal. El límite se establece cuando el contenido incita a la violencia, la discriminación o la hostilidad, casos en los que los Estados pueden aplicar sanciones. En ese marco, el organismo recomienda abordar el problema con un enfoque de derechos humanos que equilibre la protección frente al odio y la garantía de la libre expresión.

Asimismo, plantea una responsabilidad compartida entre gobiernos, plataformas digitales, medios de comunicación y la sociedad civil para enfrentar este fenómeno.

En su Estrategia y Plan de Acción contra el Discurso de Odio (2019), la ONU advierte que estas narrativas pueden escalar hacia violencia real, alimentar conflictos y erosionar la democracia. Por ello, prioriza medidas preventivas como la educación digital, la alfabetización mediática, la promoción de contranarrativas y el impulso de un discurso público positivo.

El organismo también alertó que los algoritmos de redes sociales pueden amplificar contenidos de odio, por lo que instó a las plataformas a reforzar la transparencia y la moderación responsable.

«Hoy, como nos recuerda el tema de este año, el discurso de odio viaja más rápido y más lejos que nunca, amplificado por la inteligencia artificial. Los algoritmos sesgados y las plataformas digitales están difundiendo contenidos tóxicos y creando nuevos espacios para el acoso y el abuso», dijo el Secretario de la ONU, António Guterres.

Qué dice la Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo, que cuenta con un programa de monitoreo del discurso de odio en redes sociales en Bolivia, se comprometió a remitir un análisis sobre estos casos específicos y datos estadísticos para abordar la problemática. Sin embargo, hasta el cierre de este trabajo periodístico, la institución encargada de la defensa de los derechos humanos no respondió a nuestras solicitudes de información.

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