Productores del Chaco tarijeño y la Chiquitanía apuestan por la producción sostenible y la conservación de sus bosques

Este sistema combina producción sostenible, conservación de la biodiversidad y tiene como propuestas incentivos financieros para productores comprometidos con el cuidado de su territorio. 

Yovana Garnica, productora de la comunidad Cañada Bolívar, Villa Montes.

Con el objetivo de impulsar la conservación de la biodiversidad en Bolivia, se presentó el Programa Paisaje Productivo Protegido (PPP) Bolivia, una iniciativa que articula a diversos sectores para promover un desarrollo sostenible. Entre sus propuestas más destacadas se encuentran el «Bono Jaguar» y otros mecanismos financieros que facilitan el acceso a recursos para la protección y restauración del medio ambiente en el país.

«Se trata de una innovación en el enfoque de gestión de los recursos naturales vinculados con la producción. Bolivia es un país que necesita generar recursos, producir alimentos y también proteger el capital natural. En el entendido que trabajando con los productores, ya sea privado como comunales, se pueda reconsiderar el valor que tiene el capital natural y a su vez mejorar las prácticas que permita reducir la presión sobre el capital natural, como el bosque», explica Roberto Vides, director ejecutivo de la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC).

El programa arranca en un contexto crítico porque en 2024 Bolivia registró más de 12,6 millones de hectáreas afectadas por incendios, con impactos devastadores en los bosques y la fauna silvestre. A esto se añade que, según Global Forest Watch, Bolivia se ubicó como el segundo país con mayor pérdida de bosque primario tropical a nivel global.

Frente a esta crisis, el programa plantea trabajar directamente con los productores para fomentar prácticas productivas más sostenibles y conservar los bosques que sustentan la economía y biodiversidad del país.

Presentado el 9 de diciembre en La Paz y el 11 en Santa Cruz, el Programa PPP Bolivia marca el inicio oficial de su implementación, primero en la Chiquitanía y el Chaco.

«Producir conservando, conservar produciendo», es el lema del programa.

Ganado y miel en el Chaco tarijeño

Uno de los productores que forma parte del PPP es Fidel Fuentes, ganadero y apicultor en el Chaco de Tarija, en la comunidad de Cañada Bolívar, cerca de la frontera con Paraguay. Fuentes ha incorporado la apicultura como una alternativa que diversifica sus ingresos y contribuye a la regeneración del ecosistema.

En su estancia, aplica prácticas de manejo sostenible, como el uso racional del agua, la instalación de cercos eléctricos para mejorar el suelo y el ordenamiento del terreno para el adecuado consumo de los animales. Estas acciones, orientadas por el PPP, buscan reducir el impacto ambiental.

«Para nosotros, el PPP llegó hace poco más de un año y estamos en plena etapa de producción. Ya contamos con miel en nuestro predio, que es un área libre de contaminación, de ruido, y con la producción de puros animales silvestres y la flora que nos dan las plantas como el quebracho blanco, quebracho colorado, la brea, el mistol, el algarrobo», destaca Fuentes para Bolivia Verifica.

Esta diversificación no solo fortalece su economía familiar, sino que también contribuye a conservar la cobertura boscosa y la flora nativa. Fuentes destaca que comenzó con solo dos cajas para la producción de miel, y en menos de un año, estas se han multiplicado hasta superar las once.

Fidel Fuentes, ganadero y apicultor en el Chaco tarijeño, cuenta su experiencia con el Programa PPP, durante el lanzamiento en Santa Cruz, el 11 de diciembre.

Café y harina de algarrobo

Las mujeres están liderando la innovación en sostenibilidad en el Chaco tarijeño. Una de ellas es Maritza Rojas, quien se encuentra a la cabeza con la producción de harina y café de algarrobo utilizando recetas tradicionales.

«Con este emprendimiento hemos dado curso a más reforestación, hemos conservado nuestro algarrobo, y yo lo llamo mi vaina de oro. Del algarrobo no se desperdicia nada, al molerla, sacamos la semilla, y de ahí mi padre genera los nuevos plantines para usarlos aquí en la propiedad y para las personas que deseen hacer reforestación, juntamente con el PPP», destaca Rojas. Con esta plata, también produce algarrobina.

Rojas no solo cuida el medio ambiente, sino que también impulsa el desarrollo económico y social de su comunidad, especialmente de las mujeres que colaboran con ella. Al conservar el bosque, también preserva la biodiversidad que habita en su propiedad.

Con su producción denominada «Alama de monte silvestre», Rojas no solo cuida el medio ambiente, sino también promueve el desarrollo económico y social de su comunidad. Especialmente de mujeres que colaboran con ella. Al conservar el bosque, también conserva la amplia biodiversidad que habita en su propiedad.

Maritza Rojas, ganadera y productora de harina y café de algarrobo, en el Chaco tarijeño.

¿Qué es el Programa PPP Bolivia?

El Programa Paisaje Productivo Protegido (PPP) es un modelo de gestión del territorio a escala de paisaje que permite integrar la producción con la conservación de la naturaleza y de los servicios ecosistémicos asociados, en un contexto de sustentabilidad ambiental y promoción social, señala el «Análisis del Financiamiento de la Biodiversidad en Bolivia», que también fue presentado junto al programa. Plantea propuestas para accesos a oportunidades de financiamiento para este sector a corto y mediano plazo.

El PPP busca equilibrar la producción y la conservación, impulsando que las acciones del sector privado integren la protección ambiental en sus modelos de gestión, complementando los esfuerzos de conservación de los bosques.

El programa está dirigido a empresas, cooperativas, asociaciones, propietarios privados y otras organizaciones comprometidas con la conservación de espacios de alta valoración ambiental y la mejora de su capacidad productiva con un enfoque sostenible y regenerativo.

Desde la Plataforma se destaca que el programa considera cinco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible u Objetivos Globales (ODS) (15, 12, 6, 13 y 17) de carácter prioritario a los fines de establecer los compromisos ambientales y sociales de los PPP.

El proyecto es impulsado por la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) y PROMETA (Protección del Medio Ambiente Tarija), con el financiamientos de la Agencia Sueca de Cooperación y Unión Europea (ASDI-UE).

La iniciativa del PPP fue creada por la Fundación ProYungas en Argentina y fue replicada en Paraguay, Chile y desde 2024 en Bolivia, con el objetivo de expandirse a otros territorios.

Beneficios de la adhesión al Programa

La plataforma PPP destaca los siguientes beneficios de su programa:

  • Gestión territorial del predio
  • Mejora la gestión ambiental y social del territorio
  • Mejora la imagen de las prácticas productivas sostenibles frente a la sociedad
  • Genera valor agregado a la producción
  • Ayuda a superar los conflictos ambientales y sociales
  • Promueve el acceso al conocimiento e innovación
  • Mejora el acceso al financiamiento nacional e internacional
  • Colabora con los procesos de certificación nacional e internacional
  • Fortalece y permite la apertura de mercados
  • Diagnostica oportunidades de financiamiento a bajo costo
  • Busca alianzas estratégicas e impulsa la innovación
  • Genera interacción entre productores nacionales y hacia el exterior
  • Genera sentido de identidad y pertenencia hacia el modelo PPP
  • Crea espacios de conexión entre sus miembros y expertos externos.

«Bono Jaguar», una de las propuestas del PPP

El PPP Bolivia también contempla una propuesta integral para avanzar en la estructuración de instrumentos financieros que permitan canalizar recursos hacia la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en Bolivia.

«Cuando hablamos de finanzas para la biodiversidad hay un tema que sale a la luz y es la necesidad de impulsar el cierre de las brechas. Hay una brecha de financiamiento global y lo dice BIOFIN, necesitamos 711.000 millones de dólares anuales para cerrar esa brecha de financiamiento», sostiene Carmen Lucía Velasco, una de las autoras del análisis citado y consultora en finanzas sostenibles de la ONG PROMETA.

Entre las propuestas destaca el «Bono Jaguar», una iniciativa orientada al diseño sostenible para la biodiversidad que propone captar financiamiento a través del mercado de valores boliviano, siendo el emisor potencial una entidad de intermediación financiera (bancos), que luego canalizará «Créditos Verdes» para aquellos productores que demuestren aplicación de prácticas sostenibles y conservación de bosques junto a su biodiversidad, según explica Velasco.

Partiendo de un diagnóstico global y local sobre la crisis de biodiversidad y la insuficiencia de recursos para su conservación, el estudio analiza cuatro mecanismos clave:

  • Créditos verdes
    •  Financiamiento para actividades con impactos ambientales positivos
  • Compensaciones por biodiversidad
    • Acciones para lograr «no pérdida neta» de biodiversidad
  • Bonos de biodiversidad
    • Instrumentos que canalizan recursos hacia la conservación de la biodiversidad
  • Créditos voluntarios
    • Unidades que certifican resultados positivos en conservación de la biodiversidad

Desafíos

Para Guido Meruvia, oficial de programas de la Embajada de Suecia en Bolivia, el país ya está preparado para dar este salto de financiamiento para conservar la biodiversidad. Por lo que ahora -señala- falta construir entre todos los sectores; privados, financieros, académicos es instituciones públicas, las formas en las que se haga realidad.

Rodrigo Ayala, director de PROMETA, explicó que el espacio de encuentro o articulación de distintos sectores es uno de los objetivos que tiene la Plataforma PPP. Remarcó la importancia de involucrar al sector privado como propietarios de la tierra y decisores sobre ella, porque de lo contrario será un sistema incompleto en el sistema de desarrollo sostenible que se quiere lograr en el país.

Para Roberto Vides, director ejecutivo de FCBC, producir bajo una planificación, donde protege fuentes de agua, bosques para la conservación y habitad críticos, contribuye a la socioeconomía del país y, por otro lado, ayuda a cumplir las metas que Bolivia tiene en el convenio de Biodiversidad y del Cambio climático.

Por su parte, Julio César Salinas, coordinador general del Programa PPP Bolivia, explicó que esta plataforma nace del programa y forma parte de la Red PPP Internacional, integrada por Argentina, Paraguay, Chile y Bolivia. Esta red impulsa prácticas sostenibles y está próxima a alcanzar tres millones de hectáreas con distintos niveles de producción y conservación. A nivel nacional, la iniciativa comenzó en la Chiquitanía y el Chaco, donde se proyectan más de 180 mil hectáreas bajo la misma premisa: «producir conservando y conservar produciendo».

Capacitaciones en comunidades indígenas impulsadas por el Programa PPP.

 

Vigilancia de la biodiversidad con tecnología.

Implementación de paneles solares.

Mejoramiento genético del ganado.
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