Este jaguar no es una mascota, se llama Kobu y es un animal en rehabilitación

Las personas que aparecen en el video viral son voluntarios altamente entrenados que acompañaron al felino a una caminata como parte de su rehabilitación y enriquecimiento ambiental.

Por Andrea Huanca

En TikTok se viralizó un video que muestra a dos jóvenes descansado cerca de un jaguar a orillas de un río. Esta grabación fue acompañada por un audio con una tonada del oriente boliviano y en los comentarios se indica que se trata de una mascota. Pero esta información es falsa porque se trata de un animal rescatado en proceso de rehabilitación.

Acerca del video

En el audio se escucha lo siguiente:

«Cuando me preguntan cómo son los del Beni, yo les digo ‘oi pariente, estos también son locangos'».

El video se hizo viral desde la cuenta @luci.moments que genero 12.500 reacciones y fue replicado por algunos medios de comunicación (1, 2 y 3) que usaron la siguiente descripción:

«Cosas que solo pasan en Rurrenabaque. Un video inesperado sorprendió a redes sociales: un grupo de jóvenes descansando tranquilamente junto a un jaguar, como se tratara de una escena cotidiana en pleno corazón del Beni. El momento, que generó asombro y preocupación, volvió a poner en debate la relación entre las comunidades locales, la fauna silvestre y el turismo en la Amazonía boliviana.

El encuentro ocurrió en una zona turística cercana a Rurrenabaque, donde el felino descansaba sin mostrar señales de agresividad. Aunque algunos usuarios celebraron la conexión natural entre humanos y animales, otros advirtieron sobre los riesgos de interactuar tan de cerca con especies salvajes, recordando que el jaguar es uno de los depredadores más imponentes de Sudamérica».

Contexto real

Ante la viralidad y confusión que generó este video, Bolivia Verifica hizo el rastreo y ubicó que este contenido sí fue grabado en territorio boliviano, por lo que se contactó a ONCA, una entidad privada sin fines de lucro dedicada al rescate, rehabilitación y reintegración de fauna silvestre víctima del tráfico ilegal, la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Su director Andrés Jiménez mandó un comunicado a nuestro medio en el que explicó el contexto del video (ver el mensaje completo al final de la nota).

Este hecho sí ocurrió en Bolivia y tuvo lugar en Villa Alcira, una comunidad del pueblo Tacana cercana al Parque Nacional Madidi que se encuentra entre los departamentos de La Paz y el Beni. Sin embargo, el jaguar no es una mascota, como interpretaron muchos usuarios.


Según la explicación, los jóvenes que aparecen en el video son voluntarios de ONCA, y el jaguar  del video se llama “Kobu”, y no estuvo paseando con sus dueños o con turistas como indicaron en los comentarios. Al contrario, ambas personas pasaron por procesos de capacitación intensiva, entrenamiento prolongado y evaluaciones técnicas, requisitos indispensables para acercarse a un animal en rehabilitación.

La aceptación del jaguar hacia ciertos individuos forma parte de su rehabilitación conductual, un proceso supervisado por el equipo técnico de ONCA.

La institución recalcó que no existe contacto libre ni indiscriminado con los animales bajo su custodia. «Solo un número muy limitado de personas puede interactuar con cada felino. Además, se busca evitar que los animales desarrollen dependencia hacia los humanos, ya que esto dificultaría su reinserción futura», indicaron.

El proceso de readaptación de un jaguar (Panthera onca) puede tardar años, debido a que son animales solitarios, territoriales y sensibles al estrés. Durante su permanencia en el centro se promueven conductas naturales como marcado de territorio, acecho, caza simulada, recorridos extensos y vigilancia, todo en ambientes controlados que replican su hábitat natural.

El comunicado anunció que Kobu está atravesando ese proceso y no es el único; otros dos jaguares también están en rehabilitación, todos rescatados de situaciones críticas de maltrato, negligencia o cautiverio.

Kobu y otro ejemplar se encuentran en una fase de caminatas terapéuticas como parte de su rehabilitación y enriquecimiento ambiental. El tercer jaguar permanece en un recinto especial debido a comportamientos peligrosos producto del trauma sufrido en su cautiverio.

¿Por qué no es sencillo liberar a un jaguar?

La organización señala que liberar a un jaguar no siempre es posible ni necesariamente beneficioso. Aunque en rehabilitación se intenta preparar al animal para la vida en libertad, introducirlo en un territorio ocupado puede generar conflictos territoriales, daños irreversibles o incluso su muerte.

Cuando la liberación no es viable, ONCA garantiza una vida en semicautiverio, priorizando enriquecimiento ambiental, reducción del estrés y comportamientos naturales, sin exhibir al animal ni explotarlo con fines turísticos.

Jaguares en Bolivia

La labor de ONCA se desarrolla en un contexto crítico. Según Mongabay Latam, en una nota publicada el 1 de octubre, 20 jaguares fueron asesinados en Bolivia en menos de dos años, mientras varios traficantes quedaron en libertad por la falta de jueces especializados.

En el primer semestre de 2025, los operativos en Bolivia permitieron rescatar a 173 animales silvestres, de los cuales un 20% eran felinos. Se recuperaron 10 jaguares y más de 37 animales domésticos en situación de vulnerabilidad.

El País de España reportó en junio de 2025 que el jaguar fue reclasificado como especie “en peligro” debido a la caza ilegal y el tráfico, incluidos casos como los de la empresa argentina Casa & Safaris, cuyos cazadores ingresaban ilegalmente para matar jaguares en territorio boliviano.

Por ello, el trabajo de organizaciones como ONCA es fundamental para proteger a la fauna silvestre, rescatar animales en riesgo y rehabilitarlos para que, en la medida de lo posible, recuperen su vida en la naturaleza.

Comunicado in extenso de ONCA

La institución pidió a Bolivia Verifica publicar su comunicado completo para que la población entienda de manera directa el trabajo que realizan en pro de la fauna silvestre boliviana.

«Sobre el manejo ético, técnico y legal de fauna silvestre, con énfasis en felinos y primates bajo rehabilitación.

ONCA, entidad privada sin fines de lucro, legalmente constituida y habilitada por las autoridades competentes, se dedica desde su fundación al rescate, rehabilitación y reintegración en vida silvestre de fauna víctima del tráfico ilegal, la caza furtiva y la destrucción de su hábitat natural. Contamos con licencia de funcionamiento vigente y cumplimos todos los requisitos técnicos y legales establecidos para el manejo de fauna silvestre.

Nuestro trabajo se enfoca principalmente en felinos y primates neotropicales, dos grupos altamente afectados por el tráfico ilegal y con necesidades comportamentales, sanitarias y sociales muy específicas. En todos los casos, nuestra prioridad es el bienestar del animal, el cumplimiento de la normativa vigente y la seguridad del equipo humano que los asiste.

1. Personal capacitado, contacto controlado y protocolos rigurosos

Los voluntarios y colaboradores que figuran en nuestras instalaciones o materiales audiovisuales —como en el caso del ejemplar de Panthera onca denominado “Kobu”— han pasado por procesos de capacitación intensiva, entrenamiento prolongado y evaluación técnica, cumpliendo criterios estrictos de idoneidad para el manejo de especies silvestres sensibles. Estos procesos incluyen la aceptación del animal hacia determinados individuos humanos, lo cual forma parte del plan de rehabilitación conductual y es supervisado por nuestro equipo técnico.

En ONCA no existe contacto libre ni indiscriminado con los animales bajo custodia. El contacto humano es limitado a un máximo de cinco a ocho personas por año en el caso de los felinos, lo que está en estricto cumplimiento con el ANEXO IX: Directrices para la liberación gradual de fauna silvestre a través de planes específicos, emitido por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia. Estas directrices establecen la necesidad de evitar la impronta, la habituación y cualquier forma de dependencia hacia humanos para que exista la posibilidad de reinserción futura.

La seguridad del personal humano es prioritaria. Todas las interacciones se realizan bajo protocolos estrictos, con personal especializado y bajo supervisión permanente, en instalaciones adecuadas y siguiendo evaluaciones de riesgo por especie e individuo.

2. Diferencias entre especies: felinos vs. primates

Cada especie silvestre requiere protocolos de rehabilitación específicos, adaptados a su biología y comportamiento.

• En el caso de felinos como el jaguar (Panthera onca), el proceso de readaptación puede tardar años, dada su condición de animales solitarios, territoriales y sensibles al estrés. Durante este tiempo se promueven conductas naturales como el marcado de territorio, acecho, caza simulada, recorridos extensos y conductas de vigilancia, en ambientes controlados que simulan su hábitat natural.

• Los primates neotropicales, por otro lado, presentan estructuras sociales y emocionales complejas. En especial cuando llegan en condición de crías huérfanas o víctimas de trauma, requieren una fase inicial crítica de interacción controlada de al menos cuatro semanas, tras la cual se inicia una reducción progresiva del contacto humano para evitar la impronta y fomentar la socialización intraespecífica.

Estas prácticas están fundamentadas en protocolos técnicos nacionales (ANEXO IX) e internacionales, como los emitidos por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y la Reintroduction Specialist Group.

3. Limitaciones para la liberación de jaguares: contexto ecológico y conductual

Actualmente, ONCA tiene bajo su cuidado a tres jaguares, todos ellos rescatados en condiciones críticas, con secuelas severas derivadas del cautiverio, la negligencia o el maltrato.

• Dos de estos individuos participan en caminatas como parte de sus terapias de rehabilitación y enriquecimiento ambiental, bajo control estricto del equipo técnico.

 El tercer ejemplar debe permanecer en un recinto especialmente diseñado, dado que no es apto para interacción exterior, por presentar comportamientos peligrosos para su seguridad y la del personal, producto del trauma infantil sufrido en cautiverio.

Además de las condiciones individuales, la reintroducción de jaguares es limitada por razones ecológicas concretas:

• Su home range (área de actividad) puede superar los 300 km² en machos adultos, y rara vez es inferior a 25–50 km². Esto implica que liberar un solo individuo requiere grandes extensiones de hábitat continuo, lo cual hoy está comprometido por la fragmentación del paisaje.

• Existe alta competencia intraespecífica, particularmente entre machos de Panthera onca, lo que podría desencadenar enfrentamientos territoriales letales si un individuo liberado es introducido en un área ya ocupada por otros jaguares. La liberación no es un acto sencillo ni necesariamente benéfico: introducir un nuevo ejemplar en un territorio ocupado puede causar graves alteraciones al equilibrio natural, afectando tanto al individuo liberado como a la población silvestre residente. No se respeta el derecho ecológico de los animales silvestres existentes si se invade su territorio sin una evaluación rigurosa.

• De igual manera, la competencia interespecífica, especialmente con pumas (Puma concolor) y otros carnívoros medianos, representa otra barrera ecológica crítica. Estas interacciones pueden derivar en conflictos por espacio, alimento y recursos, poniendo en riesgo tanto al individuo liberado como a la población silvestre residente y aumentando la presión sobre el ecosistema.

• Además, persisten amenazas antrópicas, como el conflicto con comunidades humanas, caza de represalia, presencia de ganado, falta de corredores biológicos y ausencia de control efectivo en áreas protegidas.

• En el área de influencia de ONCA, mediante estudios con cámaras trampa (11Km2), se ha confirmado la presencia de al menos dos machos adultos y una hembra con dos crías, lo que demuestra que el entorno ya se encuentra ecológicamente ocupado. Cualquier intervención debe, por tanto, considerar estos datos y respetar la estructura social y territorial preexistente. Liberar un nuevo jaguar en esta zona, sin un análisis integral, podría generar más daño que beneficio, tanto para el individuo como para la población silvestre nativa.

• La liberación de un animal silvestre no es una decisión inmediata ni automática; implica un análisis exhaustivo de múltiples factores ecológicos y sociales. No se puede liberar un ejemplar “así por así”, ya que eso puede poner en riesgo tanto al animal rehabilitado como a los individuos silvestres que ya habitan la zona. Debe existir un profundo respeto hacia los animales nacidos libres, quienes han establecido sus territorios, relaciones sociales y dinámicas naturales. Introducir un nuevo individuo sin estudios previos puede alterar este equilibrio, provocar conflictos y generar más daño que beneficio.

Por todas estas razones, cuando una liberación no es viable, ONCA se compromete a garantizar una vida digna en condiciones de semicautiverio, priorizando el enriquecimiento ambiental, la reducción del estrés, y la expresión de comportamientos naturales, sin exposición al público ni instrumentalización del animal.

4. Compromiso ético e institucional

ONCA no promueve el turismo con fauna silvestre, no obtiene lucro de su actividad, ni permite la domesticación, humanización o instrumentalización de animales rescatados. Nuestras actividades no están abiertas al público y no se realizan con fines promocionales. Las caminatas y observaciones son herramientas técnicas dentro de protocolos de rehabilitación, supervisadas por profesionales y evaluadas periódicamente.
Nuestro propósito es restituir, en la medida de lo posible, la libertad, bienestar y dignidad de cada animal, siempre bajo el marco legal, científico y ético más estricto.

5. Autorización para difusión

Autorizamos la divulgación pública de esta declaración institucional, con la única condición de que sea transmitida en su totalidad, sin omisiones ni modificaciones que puedan tergiversar su contenido. Nos reservamos el derecho de ejercer acciones legales en caso de que esta información sea utilizada de forma parcial o descontextualizada».

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