“Españoles”, “croatas” y “extranjeros”: los discursos de odio que circulan en medio del conflicto en Bolivia
Por medio de las redes sociales, estos calificativos se viralizan para potenciar el racismo entre bolivianos. Uno de los primeros discursos fue el del “presidente español”.

Hace más de 25 días que el occidente boliviano, principalmente La Paz, sede de Gobierno, permanece afectado por manifestaciones, protestas, enfrentamientos y bloqueos de vías. Esta situación impide el ingreso de productos de la canasta familiar, combustible y otros insumos, además de afectar la libre transitabilidad.
Las movilizaciones comenzaron con demandas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores afines, que exigían incrementos salariales, denunciaban la escasez y la mala calidad de los combustibles, cuestionaban la inflación y rechazaban la Ley 1720. Sin embargo, las protestas escalaron rápidamente hasta incluir el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Actualmente, la sede de Gobierno permanece cercada por los Ponchos Rojos, un grupo de campesinos que llegó desde distintas provincias para respaldar a la COB y sumarse a la exigencia de que el mandatario deje el cargo.
Un escenario similar se registró entre diciembre de 2025 y enero de 2026, cuando distintos sectores se movilizaron para exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503. Tras varios días de conflicto, el Gobierno retrocedió en la medida.
Presidente español
La expresión “presidente español” surgió como parte del discurso que comenzó a difundirse cuando Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia y volvió a resurgir en el contexto actual. En redes sociales, usuarios retomaron esta narrativa y continúan calificando de extranjero a la máxima autoridad de Bolivia.
“Presidente español” la narrativa que se usa para desprestigiar a Rodrigo Paz
Desde el inicio del gobierno de Rodrigo Paz surgieron distintos conflictos y narrativas en redes sociales que lo calificaban como “presidente español” o “extranjero”. Estas afirmaciones comenzaron a circular debido a que Paz nació en España. Sin embargo, este tema ya fue aclarado anteriormente por Bolivia Verifica. ( aqui y aqui)
Cuando la primera autoridad nació en España, su padre, el expresidente y entonces dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Jaime Paz Zamora, se encontraba perseguido por las dictaduras militares en las décadas de 1960 y 1970. Es por esa razón que el jefe de Estado nació fuera del territorio boliviano.
Para sostener la afirmación de que el presidente es extranjero, usuarios en redes sociales difunden la cédula de identidad boliviana de Paz y aseguran que esta prueba respalda esa versión. Incluso, el expresidente Evo Morales replicó este discurso apoyándose en una publicación que Bolivia Verifica ya explicó anteriormente.
” Un español es presidente de Bolivia. Rodrigo Paz Pereira nació en Santiago de Compostela, según su cédula de identidad publicada por “Bolivia Verifica”.
Por ser extranjero, seguramente, odia a los bolivianos. Criminaliza, persigue y reprime a los indígenas. Piensa y actúa como imperialista, neoliberal y neocolonial.Califica de vándalos, terroristas, golpistas, narcotraficantes y violentos a los obreros, mineros, campesinos, fabriles, profesores, estudiantes y universitarios que están en las calles y caminos exigiendo justicia, comida, empleo y no entregar el litio a los extranjeros.De acuerdo a leyes bolivianas, un extranjero no puede mandar a las FFAA de Bolivia. Pero los actuales jefes militares permiten esa ilegalidad”.

Captura de pantalla, Facebook de Evo Morales
Otras narrativas que hablan de “extranjeros” y “bolivianos”
La representante de la provincia Pacajes, Sabina Sánchez, afirmó en una entrevista con Radio San Gabriel que los cruceños son “nietos de los españoles” y señaló que los ayoreos —pueblo indígena del oriente boliviano— fueron asesinados “a bala”, asegurando que así se apropiaron de sus tierras.
Del “presidente español” al “odio de los croatas”
En Bolivia viven alrededor de 20.000 descendientes de croatas que llegaron al país después de 1914 por distintos factores, entre ellos los conflictos y regímenes militares que atravesaba esa región de Europa.
Los migrantes croatas se asentaron principalmente en Oruro, Cochabamba y Santa Cruz, donde conformaron comunidades que posteriormente se extendieron a otras ciudades del país.
En esta nueva línea de discurso, usuarios en redes sociales comenzaron a enfocarse en el apellido del comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, quien en algunas entrevistas confirmó tener ascendencia croata.
Los videos que circulan en plataformas digitales sostienen que “los croatas se apoyan entre sí” y también hacen referencia al senador por Santa Cruz, Branko Marinkovic, afirmando además que estas personas “odian” a la población boliviana.
“No podemos permitir que croatas nos digan a los bolivianos que no somos de este lugar”, señala el texto de uno de los videos difundidos en redes sociales.
y la descripción indica:
“La s@ngr€ llama” dice el croata🥴
“Cómo dejamos que esta gente extranjera llegue a ocupar espacios de poder y decisión en nuestro país?” (sic).
Video 1:
Video 2:
Este material comenzó a circular después de que la Policía anunciara la implementación de un cordón humanitario ante el “cercado” a la ciudad de La Paz, que —según afirmó Sokol— buscaba “generar violencia, desabastecimiento de alimentos y falta de combustible”.
El politólogo Fernando Unjota señala que la difusión de este tipo de contenidos, incluidos los relacionados con el comandante Sokol, resulta “venenosa” porque refuerza entre los manifestantes la idea de que en Bolivia existen gobernantes extranjeros. Según explica, esta interpretación es errónea y contribuye a profundizar la polarización en el contexto actual.
“Considerar que los croatas o los españoles gobiernan Bolivia es manipulación”, puntualizó..
Indígenas sometidos
En esta otra narrativa, mucha gente afirma que un “extranjero” estaría manejando el país, un dato impreciso y verificado por Bolivia Verifica, y que por eso se sienten “discriminados”:
“Este país es de los aymaras, de los quechuas, de los guaraníes y ¡basta! Nos han sometidos 500 años y no vamos a permitir sumisión. Los aymaras y quechuas ya somos profesionales, estamos preparados para manejar el Estado”.
Esta persona menciona que el presidente los está discriminando por ser de “raza inferior”.
@no.todo.esta.bien.7 Persisten los bloqueos en #lapaz_bolivia🇧🇴 contra el presidente #RodrigoPaz #Viral #bolivia🇧🇴 #viral ♬ sonido original – NO TODO ESTÁ BIEN
Para Unjota, esta narrativa de “sometimiento” comenzó a construirse hace aproximadamente 20 años y actualmente cobra mayor fuerza debido a que un presidente “blanco” o “q’ara” se encuentra al mando del país.
“Eso ha comenzado a calar demasiado fuerte y se ha convertido en un instrumento de manipulación de la gente y también un instrumento de poder porque, si no convenzo con propuestas económicas serias, entonces puedo convencer más fácilmente con propuestas de tipo racial. Esa es la obra del MAS (Movimiento Al Socialismo)”, analizó.
En esa línea, Unjota sostuvo que no debería establecerse diferencias entre las personas a partir de etiquetas identitarias, como llamarse o denominar a otros indígenas. Según explicó, en Bolivia conviven “aymaras, quechuas, guaraníes y quienes se consideran mestizos”.
Según la respuesta de este dirigente, el Gobierno “no representa, ni a los aymaras ni a los quechuas”.
Durante una entrevista en el programa No Mentirás, el dirigente de los Ponchos Rojos, David Mamani, tuvo dificultades para sostener sus afirmaciones ante las consultas de la periodista Jimena Antelo. En su intervención, aseguró que las personas que participaban en los bloqueos en las ciudades de La Paz y El Alto representaban “a la mayoría”.
¿Racismo de ida y vuelta?
En otra entrevista en el programa No Mentirás, el senador por Unidad Nacional, Nilton Condori, calificó como “élite ociosa” a las personas que no participaban en los bloqueos. Según afirmó, este sector “sataniza” a quienes mantienen las medidas de presión.
“Sociológicamente, hay dos élites ociosas: blanca-mestiza, izquierdista, indigenista. Ahí está Álvaro García Linera (exvicepresidente de Bolivia), (Juan Ramón) Quintana (exministro de Gobierno), Raúl García (hermano del exvicepresidente), (José) Sacha Llorenti, (Héctor) Zaconeta (exministro de Defensa), etc. Hay otra élite ociosa blanco-mestiza también, pero derechista tradicionalista. Ahí está Samuel Doria Medina, Carlos D. Meza, Rodrigo Paz, Manfred Reyes Villa (alcalde de Cochabamba) y otros”, explicó.
Para el senador, el término “ociosismo” hace referencia a las personas que delinquen contra el Estado o “roban al pueblo”. En ese contexto, mencionó a varios expresidentes, incluido Evo Morales. No obstante, sostuvo que Morales se dedicaba a actividades como la agricultura y la piscicultura.
Bolivia Verifica consultó el significado del término en el diccionario de la Real Academia Española (RAE), que define a una persona ociosa como alguien que está desocupado, sin trabajar o sin realizar una actividad provechosa.
¿Una lucha de “razas”? hablan los analistas
“Se está utilizando la raza como instrumento de dominación”, afirmó Unjota tras el avance de racismo que está surgiendo en el país.
En una consulta realizada por Bolivia Verifica, el abogado y politólogo Vlady Torrez señaló que las acciones y discursos que actualmente se observan en el país evidencian un resurgimiento de expresiones racistas entre bolivianos, incluidas aquellas dirigidas contra personas blancas. Según afirmó, esta situación es “notoria”, aunque aclaró que se trata de posturas minoritarias presentes “de ambos lados”.
“Hablar en el 2026 de racismo a la inversa es algo pertinente. En la medida en que el campesinado, como sujeto histórico y como clase social, ha gobernado este país con Evo Morales y con Luis Arce los últimos 19 años. Eso significa que han dejado de ser los sujetos pasivos de un sistema de dominación y de poder que los excluía. De hecho, esta crisis económica que estamos viviendo es producto de la intransigencia y el mal gobierno del que han formado parte los campesinos. De hecho, los gobiernos de Evo Morales han sido gobiernos campesinos. Obviamente, aliados con la burocracia de clase media progresista y izquierdista y con otros sectores sociales. Bajo esos antecedentes, me parece que es muy difícil hablar de un sistema de dominación que justifique el comportamiento de algunos marchistas que han manifestado desprecio por el color de piel que no encaja en el fenotipo del campesino, que igual es otra construcción muy ideologizada”, analizó Torrez.
Asimismo, se le consultó sobre las críticas dirigidas a autoridades por haber nacido en España o tener ascendencia croata. Al respecto, explicó que estas reacciones responden a un “fanatismo ideológico” que, según afirmó, “distorsiona” la historia del país. Recordó además que Bolivia recibió distintas corrientes migratorias provenientes de Europa oriental, así como poblaciones eslavas, japonesas, árabes, entre otras.
“Bolivia es un país plural, tiene orígenes indígenas, pero también tiene orígenes del estado colonial, producto de la conquista española, producto de la migración europea, producto de la migración asiática y, obviamente, producto de los pueblos indígenas de tierras bajas. Bolivia étnicamente es ultracompleja; pensar en purismos a través del color, que solo gobiernen los morenos o los medio morenos, es absurdo y considerar no solo al presidente, sino a cualquiera de tez más clara o blanca como extranjero, es mirar la historia de nuestro país a partir de esa simplificación“, dijo.
Por su parte, Unjota señaló que en las protestas participan sectores “indigenistas” y afirmó que estas personas fueron “ideologizadas” para asumirse como indígenas. Según explicó, esta narrativa busca hacerles creer que, por vivir en áreas rurales, se encuentran en una situación de mayor pobreza respecto de quienes habitan en las ciudades.
“Creen que, como ellos viven en el campo, viven en la pobreza, y todo lo de la ciudad es malo y son ricos los de la ciudad. Entonces, de esa manera han creado un racismo con el sujeto político indígena para atacar a la gente. Hay aymaras en el campo y hay más en la ciudad, pero los que se dicen que son indígenas, así, ideologizados, ya no reconocen ni siquiera como aymaras a la gente de la ciudad, pues reconocen como enemigos de los indígenas. Entonces, esa dicotomía es muy peligrosa“, explicó.
No obstante, las expresiones de racismo provienen de “ambos bandos”. Como ejemplo, se encontró este video en redes sociales en el que una persona insulta a quienes participan en los bloqueos.
“(…) Aquí en la zona Sur, yendo a pie de un lugar a otro por estos campesinos, hijos de puta que vienen a joder (…)”, expresa un ciudadano.
Otro episodio marcado por expresiones de violencia y discriminación fue la agresión contra pasajeros de un minibús. Pese a los gritos de “aquí hay mujeres”, las personas involucradas continuaron golpeando a uno de los ocupantes.
“Vandalismo, saqueos, golpizas y bloqueos han causado un daño que tardará años en olvidarse”, opinó Torrez.
¿Cuál sería la solución?
Desde la perspectiva de Torrez, una de las principales soluciones pasa por una mayor inclusión política y social por parte del Gobierno.
“El gobierno de Paz tiene que incluir a los sectores populares, porque fueron esos sectores los que votaron por él. Creo que uno de sus mayores errores no fue aliarse con el empresariado, sino marginar a los sectores populares”, afirmó. En ese sentido, consideró que el pedido de mayor pluralidad en el gabinete “es un reclamo justo”.
Asimismo, sostuvo que, a corto plazo, la salida al conflicto requiere un acuerdo político, mientras que a mediano plazo se necesita una agenda conjunta que permita consensuar reformas, paquetes de leyes y una eventual reforma constitucional. “La clave también está en aislar a los actores radicales”, añadió.
Torrez también advirtió que existe “un desconocimiento, una intolerancia muy fuerte” y una falta de comprensión sobre las transformaciones sociales que atravesó el país. Según explicó, esto se refleja en mecanismos de confrontación que calificó como “profundamente deshumanos y violentos”.
Finalmente, señaló que estos problemas solo pueden resolverse mediante procesos educativos de largo plazo. “Las mentalidades, las prácticas culturales y los imaginarios tardan mucho tiempo en desaparecer”, concluyó.
En la misma línea, Untoja coincide en que debe haber un cambio y es con la educación, ya que manifestó que “el sistema educativo está inyectando racismo todos los días” y esta transformación debe iniciarse desde primaria. Y de esa forma eliminar la “dicotomía indígena-no indígena”.
Ataque en las redes
Finalmente, las recientes entrevistas realizadas por Jimena Antelo en su programa, en las que cuestionó las agresiones y los bloqueos registrados en La Paz, generaron rechazo entre personas afines a esa postura política. A través de Facebook, algunos usuarios atacaron a la periodista y difundieron acusaciones señalando que habría recibido dinero del Gobierno.
Es importante señalar que en este post se menciona “El cartel de la mentira” es un término político y el título de un documental financiado por el gobierno boliviano de Evo Morales en 2016 para acusar a un grupo de medios de comunicación independientes y periodistas de manipular la información para perjudicar al oficialismo.
“#ElCartelDelaMentira Jimena Antelo ya recibio los contratos Millonarios para limpiar la imagen desgastada del Pollo Paz”