Hogar Trampolín, un lugar para reconstruir la vida de niñas y adolescentes víctimas de trata en Bolivia
Desde la ciudad de El Alto, un equipo multidisciplinario ofrece atención psicológica, educativa y social a niñas y adolescentes que lograron salir de redes de explotación.

Lo que comenzó como una tarde de fiesta en la ciudad de El Alto se transformó en el inicio de una pesadilla para Valeria (nombre ficticio). Con apenas 10 años, fue contactada por una mujer que, bajo el pretexto de cuidar a sus hijos durante una entrada folklórica, logró ganarse su confianza. Sin embargo, la promesa de un pago se convirtió en un engaño: Valeria fue encerrada en una habitación durante tres días antes de ser trasladada a un centro minero en Los Yungas, donde fue víctima de trata con fines de explotación sexual.
Tras meses de violencia y amenazas, Valeria logró escapar junto a otras niñas, encontrando refugio en una comunidad cercana. Tras su rescate, fue derivada al Hogar Trampolín de la Fundación Munasim Kullakita, una obra de la Iglesia Católica que, desde hace casi dos décadas, se dedica al acompañamiento de niñas y adolescentes de 10 a 17 años, sobrevivientes de trata y situaciones de alto riesgo.
Datos de la trata de personas
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) define la trata de personas como el reclutamiento, transporte, traslado, albergue o recepción de personas, recurriendo a la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coerción, secuestro, fraude, engaño, abuso de poder o de una posición de vulnerabilidad o de dar o recibir pagos o beneficios para lograr el consentimiento de una persona que tiene control sobre otra persona, con fines de explotación.
Según el boletín Nro. 2 del Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana y Lucha contra las Drogas (OBSCD), en el segundo trimestre de 2025 se registraron 372 denuncias por trata de personas, delitos conexos y tráfico de personas en Bolivia. Aunque la cifra representa una disminución del 37,48 % respecto al primer trimestre de 2024, cuando se reportaron 595 denuncias, el delito continúa afectando principalmente a niñas y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad.

Con respecto a la cantidad de víctimas que no reciben atención para reinsertarse a la sociedad y superar sus traumas, desde la Defensoría del Pueblo informaron en 2020 que el 71% de las víctimas no reciben atención y protección especializada para superar los daños físicos y psicológicos sufridos. Informaron que en Bolivia solo existen 6 centros de acogida, de ellos solo dos son administrados por gobernaciones, el resto son manejados por convenios y delegaciones; uno es el Hogar Trampolín de la Fundación Munasim Kullakita.
Hogar transitorio Trampolín
Trampolín es un centro transitorio que acoge niñas y adolescentes víctimas de trata de personas, delitos conexos y situaciones de alto riesgo. Elizabeth Velasco, responsable del Hogar Trampolín, explica que centro funciona desde hace 17 años en la ciudad de El Alto.
La fundación Munasim Kullakita es una obra social de la Diócesis de El Alto. El trabajo del hogar se realiza en coordinación con la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), el Ministerio Público, juzgados de la Niñez y Adolescencia, el Servicio Departamental de Gestión Social y organizaciones de la sociedad civil.

Equipo del Hogar Trampolín junto a las niñas y adolescentes que viven ahí.
La solución que brinda el Hogar Trampolín
Para ayudar a las sobrevivientes de trata de personas y delitos conexos, el hogar se basa en un modelo de atención integral a cargo de un equipo multidisciplinario conformado por trabajadores sociales, psicólogas, pedagogas y personal de salud.
«El proceso de intervención suele ser de seis meses, pero puede extenderse según cada caso. Hemos tenido adolescentes que permanecieron con nosotras hasta cinco años», señaló Velasco.
El proceso de intervención contempla tres etapas:
- En la primera, la adolescente aún no se reconoce como víctima, «muchas normalizan la violencia porque han vivido abusos desde muy pequeñas», explica la responsable del hogar.
- En la segunda etapa, se identifica como sobreviviente y reconoce las situaciones de abuso y explotación sufridas, muchas veces ejercidas por personas de su propio entorno familiar o social.
- En la tercera etapa, se construye un proyecto de vida, que incluye la restitución del derecho a la educación, el fortalecimiento de vínculos afectivos y la planificación de un futuro autónomo.
Este proceso se desarrolla a través de planes terapéuticos individuales y terapias familiares, con el objetivo de fortalecer las relaciones y facilitar una reintegración segura cuando es posible.

Una de las actividades realizadas con las niñas y adolescentes del hogar.
Educación, salud y autonomía económica
Uno de los pilares del hogar es la restitución del derecho a la educación. «Muchas chicas llegan después de haber dejado la escuela durante años. Coordinamos su reincorporación al sistema educativo y desarrollamos talleres pedagógicos y recreativos», contó.
En el ámbito de la salud, el hogar cuenta con atención médica general, ginecológica, odontológica y nutricional, gracias a convenios con instituciones aliadas. La nutricionista elabora planes mensuales de alimentación y las adolescentes preparan sus alimentos.
Asimismo, el hogar impulsa procesos de capacitación técnica a través del área de terapia ocupacional. Uno de los proyectos es la galletería, donde las adolescentes aprenden a elaborar productos que se comercializan mediante alianzas con empresas y restaurantes. Esta iniciativa busca, además, contribuir a la sostenibilidad económica del hogar.

Productos elaborados por las niñas y adolescentes que viven en el hogar.
Resultados, alcance y seguimiento
Actualmente, el Hogar Trampolín acoge a 28 adolescentes, aunque en meses anteriores llegó a albergar hasta 35. Debido a su carácter transitorio, el tiempo de permanencia varía según cada caso, algunas adolescentes permanecen seis meses, mientras que otras requieren acompañamiento durante varios años.
El hogar recibe adolescentes de distintos departamentos del país como Cochabamba, Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Oruro, así como de zonas mineras y del norte paceño. También acogió a adolescentes de otros países de la región, coordinando procesos de repatriación cuando ellas lo solicitan.
Una vez que las adolescentes egresan, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia realiza un seguimiento trimestral durante dos años. Paralelamente, el equipo del hogar mantiene contacto y acompañamiento adicional para evitar situaciones de revictimización.

Elizabeth Velasco, responsable del hogar junto a una de las adolescentes.
Pese a su impacto, el Hogar Trampolín no recibe financiamiento del municipio ni de la gobernación, por lo que depende del apoyo de socios cooperantes internacionales, la Iglesia Católica y proyectos productivos propios.
Relatan que el Hogar se mantiene a base de financiamientos limitados. Es decir, siempre deben estar buscando recursos para asegurar la permanencia del establecimiento. Esta falta de apoyo y recursos limita las posibilidades de que puedan tener más espacio o pensar en ampliarse a otros departamentos. «Nuestro mayor reto, el lograr que el hogar sea autosustentable».
Otro de los principales límites es la falta de hogares permanentes para adolescentes que no cuentan con redes familiares seguras, lo que dificulta sus procesos de reintegración a largo plazo.
Cómo operan las redes de trata
Desde la experiencia del hogar, muchas adolescentes fueron víctimas de violencia sexual desde edades tempranas, generalmente dentro de su entorno familiar.
«Cuando no encuentran apoyo, terminan huyendo de casa y son captadas por redes de trata que se aprovechan de su vulnerabilidad», relató Velasco.
Para contactarlas, se pueden emplear las redes sociales o videojuegos. En una investigación previa Bolivia Verifica evidenció que juegos como Free Fire son usados para captar a las víctimas.
Volver a empezar
A la fecha, Valeria tras pasar por un largo proceso en el hogar, logró volver a su entorno familiar con una hermana que la estaba buscando y la apoyó en todo. Ahora tiene una pareja y dos hijos, demostrando que incluso ante las situaciones más difíciles de la vida se puede salir adelante superando las adversidades.
“Pese a las historias de violencia, ellas siguen soñando, te reciben con una sonrisa y enseñan que es posible reconstruir la vida”, comentó.

Sobrevivientes que viven el hogar y participan en las actividades.
Cómo cuidarse de la trata de personas y situaciones de alto riesgo
Plataformas como tu red segura de Protejeres buscan informar, educar y sensibilizar sobre la trata de personas en Bolivia, por lo que entre su contenido existen recomendaciones para evitar ser víctima de uno de estos delitos.
- Usar las opciones de seguridad que ofrecen las diferentes redes sociales, además de tener cuidado con los amigos y seguidores que se aceptan en las redes sociales.
- Tener cuidado y alejarse de la pareja sentimental si hace o dice cosas que generen incomodidad
- No publicar ni compartir fotografías íntimas o comprometedoras. Y en caso de haberlo hecho, denunciar el hecho o contarle a alguien de confianza para evitar chantajes o extorsiones.
Si busca trabajo:
- No confiar en ofertas laborales que ofrecen buenos sueldos sin experiencia ni referencias. Buscar consejos con un adulto de confianza.
- Tampoco aceptar trabajos que impliquen viajes si no se tiene certeza de que sea algo totalmente seguro.
- Averiguar todos los detalles del trabajo como el sueldo, lugar, responsables de trabajo y otros datos.
